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El Kitáb-i-Aqdas - El Libro Más Sagrado (parte 2)

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SINOPSIS Y CODIFICACIÓN DE LAS LEYES Y DISPOSICIONES DEL KITÁB-I-AQDAS

Resumen del contenido

I. Nombramiento de ‘Abdu’l-Bahá como Sucesor de Bahá’u’lláh e

Intérprete de Sus Enseñanzas.

A. Volverse hacia Él.

B. Remitirse a Él.

II. Previsión de la Institución de la Guardianía.

III. La Institución de la Casa de Justicia.

IV. Leyes, disposiciones y exhortaciones.

A. La oración.

B. El ayuno.

C. Leyes sobre la condición jurídica de las personas.

D. Diversas leyes, disposiciones y exhortaciones.

V. Amonestaciones, reprensiones y advertencias específicas.

VI. Asuntos varios.

Sinopsis y Codificación

I. El nombramiento de ‘Abdu’l-Bahá como Sucesor de Bahá’u’lláh e

Intérprete de Sus Enseñanzas.Se impone a los fieles la obligación de volver sus

rostros hacia Aquel "a Quien Dios ha designado, Quien ha brotado de esta

Antigua Raíz".Se ordena a los fieles remitir lo que no entiendan en los escritos

bahá’ís a "Quien ha brotado de este poderoso Tronco".

II. Previsión de la Institución de la Guardianía.

III. La Institución de la Casa de Justicia.

A. Se establece formalmente la Casa de Justicia.

B. Se definen sus funciones.

C. Se señalan sus ingresos.

IV. Leyes, disposiciones y exhortaciones.

A. La oración

1. La sublime estación ocupada por las oraciones obligatorias en la

Revelación Bahá’í.

2. La Alquibla:

a. Identificada por el Báb con "Aquel a Quien Dios Manifestará".

b.La designación hecha por el Báb es confirmada por Bahá’u’lláh.

c.Bahá’u’lláh señala Su última morada como Alquibla después de Su

fallecimiento.

d.Es obligatorio volverse hacia la Alquibla al recitar las oraciones

obligatorias.

3. Las oraciones obligatorias rigen para hombres y mujeres desde la edad

de la madurez, que se fija en quince años.

4. Están exentos de recitar las oraciones obligatorias:

a. Los enfermos.

b. Los que tienen más de setenta años.

c. Las mujeres, durante la menstruación, siempre que efectúen sus

abluciones y repitan noventa y cinco veces al día un versículo específicamente

revelado.

5. Las oraciones obligatorias deben recitarse individualmente.

6. Se permite elegir una de las tres oraciones obligatorias.

7. Por "mañana", "mediodía" y "atardecer" mencionados en relación con las

oraciones obligatorias, se designan, respectivamente, los intervalos que median

entre la salida del sol y el mediodía, entre el mediodía y la puesta del sol, y desde

la puesta del sol hasta dos horas después de ella.

8. Basta recitar la primera oración obligatoria (larga) una vez cada

veinticuatro horas.

9. Es preferible recitar la tercera oración obligatoria (corta) de pie.

10. Las ablucionesLas abluciones deben preceder a la recitación de las

oraciones obligatorias.Para cada oración obligatoria deben efectuarse nuevas

abluciones.Si se recitan dos oraciones obligatorias al mediodía, una sola ablución

basta para ambas.Si no hay agua disponible o su uso es perjudicial para la cara o

las manos, se ordena recitar cinco veces un versículo expresamente revelado. Se

recomienda el uso de agua tibia si hace mucho frío. Si se han efectuado

abluciones para otros fines, no es necesario repetirlas antes de recitar la oración

obligatoria. Son indispensables las abluciones aunque previamente se haya

tomado un baño.

11. Determinación de las horas fijadas para la oración:

a. Está permitido guiarse por relojes para determinar las horas para

recitar las oraciones obligatorias.

b. En países muy septentrionales o meridionales, donde varía

considerablemente la duración de los días y las noches, los creyentes deben

basarse en relojes u otros medidores de tiempo, sin referirse a la salida o puesta

del sol.

12. En caso de peligro, se esté viajando o no, por cada oración obligatoria

que no se haga se ordena una postración y la recitación de un versículo

específico, que debe ser seguido por la repetición de otro versículo específico

dieciocho veces.

13. Se prohíbe la oración obligatoria colectiva salvo en el caso de la

oración para los difuntos.

14. Se ordena recitar en su totalidad la oración para los difuntos salvo en

el caso de los que no sepan leer, a quienes se ordena que repitan los seis

pasajes específicos de dicha oración.

15. La oración obligatoria de tres repeticiones consecutivas que debía

recitarse tres veces al día, por la mañana, al mediodía y al atardecer, ha sido

reemplazada por tres oraciones obligatorias reveladas posteriormente.

16. La oración de los signos ha sido anulada y sustituida por un versículo

expresamente revelado. Sin embargo, no es obligatorio recitar este versículo.

17. El pelo, la piel de cebellina, los huesos y cosas semejantes no invalidan

la oración.

B. El ayuno

1. La sublime estación ocupada por el ayuno en la Revelación Bahá’í.

2. El período del ayuno comienza al término de los días intercalares y

finaliza con la Festividad de Naw-Rúz.

3. Es obligatoria la abstinencia de comida y bebida desde la salida hasta la

puesta del sol.

4. Ayunar es obligatorio para los hombres y mujeres a partir de la mayoría

de edad, la cual se fija en 15 años.

5. Se concede exención de ayunar a:

a. Los viajeros

i. Siempre que el viaje exceda de nueve horas.

ii. Los que viajan a pie, siempre que el viaje exceda de dos

horas.

iii. Los que interrumpen su viaje por menos de 19 días.

iv. Los que interrumpen su viaje durante el ayuno en un lugar

donde piensan permanecer 19 días están exentos de ayunar solamente durante

los tres primeros días después de su llegada.

v. Los que lleguen a su hogar durante el ayuno, deben

comenzar a ayunar a partir del día de su llegada.

b. Los enfermos.

c. Los que tienen más de setenta años.

d. Las mujeres encintas.

e. Las mujeres que amamantan.

f. Las mujeres durante la menstruación, siempre que efectúen sus

abluciones y repitan 95 veces al día un versículo expresamente revelado.

g. Los que están ocupados en faenas arduas, a quienes se

recomienda demostrar respeto por la ley empleando discreción y moderación al

valerse de dicha exención.

6. Hacer votos de ayuno (en un mes diferente del prescrito para ayunar)

está permitido. Sin embargo, son preferibles ante Dios los votos que aprovechan

a la humanidad.

C. Leyes sobre la condición jurídica de las personas

1. El matrimonio:

a. El matrimonio es muy recomendado pero no obligatorio.

b. Se prohíbe la pluralidad de esposas.

c. El matrimonio está sujeto a que los contrayentes hayan llegado a

la edad de la madurez, la cual se fija en 15 años.

d. El matrimonio está sujeto al consentimiento de ambos

contrayentes y de sus padres, sea o no virgen la mujer.

e. Incumbe a ambos contrayentes recitar un versículo expresamente

revelado por el que se indica que están contentos con la voluntad de Dios.

f. Se prohíbe el matrimonio con la madrastra propia.

g. Todos los asuntos que se refieren al matrimonio entre parientes

deben remitirse a la Casa de Justicia.

h. Se permite el matrimonio con no creyentes.

i. Los esponsales:

i. El período de compromiso no debe exceder de 95 días.

ii. Es ilícito comprometerse con una niña antes de que haya

alcanzado la edad de la madurez.

j. La dote:

i. El matrimonio está sujeto al pago de una dote.

ii. La dote se fija en 19 mizcales de oro puro para los

residentes urbanos y 19 mizcales de plata para los residentes de zonas rurales,

dependiendo esto del domicilio del marido y no de la mujer.

iii. Está prohibido pagar más de 95 mizcales.

iv. Es preferible que un hombre se contente con el pago de 19

mizcales de plata.

v. Si no es posible el pago total de la dote está permitido

extender un pagaré en su lugar.

k. Si, después de recitar el versículo expresamente revelado y pagar

la dote, uno de los contrayentes le toma aversión al otro antes de que se haya

consumado el matrimonio, no es necesario el período de espera previo al

divorcio. Sin embargo, recuperar la dote no está permitido.

l. El marido deberá, cuando se proponga viajar, señalar el plazo de

su regreso a la esposa. Si por algún motivo justificado le fuere imposible regresar

en el plazo señalado, deberá comunicárselo y esforzarse por retornar a ella. Si no

cumpliere una u otra condición, deberá ella esperar 9 meses, después de lo cual

podrá volver a casarse, aunque es preferible que espere más tiempo. Si recibe la

noticia de la muerte u homicidio de él, y esta noticia es confirmada por la opinión

general o por 2 testigos confiables, ella podrá volver a casarse después de

transcurridos 9 meses.

m. Si el marido parte sin comunicar a su esposa el plazo de su

regreso, y conoce la ley prescrita en el Kitáb-i-Aqdas, la mujer puede volver a

casarse después de esperar un año completo. Si el marido no conociere esta ley,

la mujer deberá esperar hasta tener noticias de su marido.

n. Si el marido descubre, después del pago de la dote, que la mujer

no es virgen, podrá exigirse la devolución de la dote y de los gastos efectuados.

o. Si el matrimonio se ha convenido sobre la base de la virginidad,

podrá exigirse la devolución de la dote y de los gastos efectuados, y anularse el

matrimonio. Sin embargo, callar el asunto es muy meritorio ante Dios.

2. El divorcio:

a. El divorcio es severamente censurado.

b. Si surge aversión o resentimiento por parte del marido o de la

mujer, se permite el divorcio, sólo después de transcurrido un año completo. Dos

o más testigos deben dar fe del comienzo y término del año de espera. El acta de

divorcio deberá ser inscrita por el funcionario judicial que representa a la Casa de

Justicia. Las relaciones maritales están prohibidas durante el período de espera y

cualquiera que infringiere esta ley deberá arrepentirse y pagar a la Casa de

Justicia 19 mizcales de oro.

c. No es necesario un período adicional de espera después de tener

lugar el divorcio.

d. La mujer que ha de divorciarse a consecuencia de su infidelidad

pierde el derecho a que se le paguen los gastos durante el periodo de espera.

e. Está permitido volver a casarse con la mujer de la que uno se ha

divorciado, siempre que no esté casada con otra persona. Si lo está, debe

obtener el divorcio antes que su anterior marido pueda volver a casarse con ella.

f. Si en algún momento durante el período de espera renace el

afecto entre los cónyuges, el vínculo matrimonial es válido. Si esta reconciliación

es seguida de un alejamiento y nuevamente se desea el divorcio, debe reiniciarse

otro año de espera.

g. Si estando de viaje surgiesen diferencias entre marido y mujer,

aquel tiene la obligación de enviarla a casa, o encomendarla a una persona de

confianza para que la acompañe hasta su casa, y costearle el viaje y los gastos

de un año completo.

h. Si una mujer persiste en divorciarse de su marido antes que

emigrar a otro país, el año de espera debe computarse desde el día de su

separación, ya sea durante los preparativos del viaje o al partir.

i. Se abroga la ley islámica que se refiere a nuevo casamiento con la

mujer de la cual uno se ha divorciado anteriormente.

3. La herencia:*

a. La herencia se clasifica en las siguientes categorías:

1. hijos 1.080 partes de 2.520

2. marido o mujer 390 " " 2.520

3. padre 330 " " 2.520

4. madre 270 " " 2.520

5. hermano 210 " " 2.520

6. hermana 150 " " 2.520

7. maestro 90 " " 2.520

b. La cuota asignada por el Báb a los hijos es duplicada por

Bahá’u’lláh, con lo que se reduce correspondientemente una porción igual de

cada uno de los restantes beneficiarios.

c.

i. en los casos en que no hubiere descendencia, la cuota

correspondiente a los hijos revierte a la Casa de Justicia para destinarse a

huérfanos y viudas y a todo lo que beneficie a la humanidad.

ii. el hijo del difunto ha muerto dejando descendientes, éstos

heredan la porción de su padre. Si la hija del difunto ha muerto dejando sucesión,

su porción debe dividirse según las siete categorías especificadas en el Libro Más

Sagrado.

d. Si alguien deja descendencia, pero no existe alguna de las otras

categorías de herederos, o ninguna de ellas, dos tercios de las cuotas de éstas

revierten a la descendencia y un tercio a la Casa de Justicia.

e. Si no existiere ninguno de los beneficiarios descritos, dos tercios

de la herencia revierte a los sobrinos y sobrinas del difunto. Si éstos no existen,

esa cuota revierte a las tías y tíos; a falta de éstos, a sus hijos e hijas. En todo

caso, el tercio restante revierte a la Casa de Justicia.

f. Si alguien no dejare ninguno de los herederos mencionados, toda

la herencia revierte a la Casa de Justicia.

g. La residencia y las prendas de vestir del padre difunto pasarán a

los hijos varones y no a las hijas. Si hubiere varias residencias, la principal y más

importante pasa a los hijos varones. Las residencias restantes, junto con los

demás bienes del difunto, han de dividirse entre los herederos. Si no hubiere hijos

varones, dos tercios de la residencia principal y las prendas de vestir del padre

difunto revierten a las hijas y un tercio a la Casa de Justicia. En el caso de madre

difunta, todas las prendas de vestir usadas deben dividirse entre las hijas por

igual. Las prendas de vestir nuevas, joyas y bienes deberán dividirse entre los

herederos, al igual que las prendas de vestir usadas si no dejare hijas.

h. Si los hijos del difunto son menores, su cuota debe encomendarse

a una persona de confianza o a una compañía para su inversión, hasta que

alcancen la mayoría de edad. Debe cederse al albacea parte del interés

acumulado.

i. La herencia no debe dividirse hasta después del pago del

/Huqúqu’lláh (Derecho de Dios), de cualesquiera deudas contraídas por el difunto

y de todos los gastos efectuados para un funeral y entierro dignos.

j. Si el hermano del difunto es del mismo padre, heredará toda su

cuota asignada. Si es de padre diferente, heredará solamente dos tercios de su

cuota, recayendo el tercio restante en la Casa de Justicia. La misma ley se aplica

a la hermana del difunto.

k. En caso de haber hermanos o hermanas carnales, los hermanos y

hermanas por parte de la madre no heredan.

l. Un maestro que no sea bahá’í no hereda. Si hubiere más de un

maestro, la cuota asignada al maestro debe dividirse entre todos por igual.

m. Los herederos que no sean bahá’ís no heredan.

n. Aparte de las prendas de vestir usadas y obsequios de joyas u

otros bienes que se demuestre que han sido regalos del marido para la esposa,

todo lo que el marido haya adquirido para su mujer debe considerarse como

bienes del marido y debe dividirse entre sus herederos.

o. Toda persona es libre de legar sus bienes como lo estime

conveniente, con tal de que haga provisión para el pago del /Huqúqu’lláh y la

cancelación de sus deudas.

D. Diversas Leyes, Disposiciones y Exhortaciones

1. Diversas Leyes y Disposiciones:

a. El peregrinaje.

b. El /huqúqu’lláh.

c. La fundaciones.

d. El Mashriqu’l-Adhkár.

e. Duración de la Dispensación Bahá’í.

f. Festividades bahá’ís.

g. La Fiesta de Diecinueve Días.

h. El año bahá’í.

i. Los días intercalares.

j. La edad de la madurez.

k. Entierro de los muertos.

l. Se impone la obligación de ocuparse en un oficio o profesión y ello

se eleva al rango de adoración.

m. La obediencia al gobierno.

n. La educación de los niños.

o. La redacción del testamento.

p. El diezmo (azaque).

q. La Repetición del Más Grande Nombre 95 veces al día.

r. La caza de animales.

s. El trato de las sirvientas.

t. El hallazgo de bienes perdidos.

u. El procedimiento para el caso de un tesoro hallado.

v. La enajenación de objetos en fideicomiso.

w. El homicidio sin premeditación.

x. La definición de testigos justos.

y. Prohibiciones:

i. La interpretación de la Sagrada Escritura.

ii. El tráfico de esclavos.

iii. El ascetismo.

iv. El monacato.

v. La mendicidad.

vi. El sacerdocio.

vii. El uso de púlpitos.

viii. Besar las manos.

ix. La confesión de los pecados.

x. La pluralidad de esposas.

xi. Las bebidas embriagantes.

xii.El opio.

xiii. Los juegos de azar.

xiv. El incendio intencional.

xv. El adulterio.

xvi. El homicidio.

xvii. El hurto.

xviii. La homosexualidad.

xix. La oración obligatoria colectiva, salvo para los muertos.

xx. La crueldad para con los animales.

xxi. La ociosidad y la pereza.

xxii. La murmuración.

xxiii. La calumnia.

xxiv. Portar armas si no es indispensable.

xxv. Usar los estanques de los baños públicos persas.

xxvi. Entrar en una casa sin permiso del dueño.

xxvii. Golpear o herir a una persona.

xxviii. Las contiendas y los conflictos.

xxix. Musitar versículos sagrados en la calle.

xxx. Introducir la mano en la comida.

xxxi. Rasurarse la cabeza.

xxxii. Dejarse un hombre crecer el pelo pasado el lóbulo de

las orejas.

2. Abrogación de leyes y disposiciones específicas de Dispensaciones anteriores,

por las que se prescribía:

a. La destrucción de libros.

b. La prohibición de usar vestidos de seda.

c. La prohibición de usar utensilios de oro y plata.

d. La limitación de viajes.

e. La presentación de regalos de gran valor al Fundador de la Fe.

f. La prohibición de hacer preguntas al Fundador de la Fe.

g. La prohibición de volver a casarse con la mujer de la que uno se

ha divorciado.

h. La pena para quienquiera que cause tristeza a su prójimo.

i. La prohibición de la música.

j. Las restricciones en cuanto a vestimenta y barba.

k. La impureza de diversos objetos y pueblos.

l. La impureza del semen.

m. La impureza de ciertos objetos a efectos de postración.

3. Exhortaciones diversas:

a. Asociarse con los seguidores de todas las religiones en

concordia.

b. Honrar a los propios padres.

c. No desear para otro lo que uno no desea para sí mismo.

d. Enseñar y propagar la Fe después de la ascensión de su

Fundador.e. Ayudar a quienes se levantan a promover la Fe.

f. No apartarse de los Escritos ni dejarse desviar por quienes lo

hacen.

g. Remitirse a las Sagradas Escrituras cuando surjan diferencias.

h. Sumergirse en el estudio de las enseñanzas.

i. No dejarse uno llevar por sus ociosas fantasías y vanas

imaginaciones.

j Recitar los versículos sagrados por la mañana y al atardecer.

k. Recitar los versículos sagrados melodiosamente.

l. Enseñar uno a sus hijos a entonar los versículos sagrados en el

Mashriqu’l-Adhkár.

m. Estudiar artes y ciencias que beneficien a la humanidad.

n. Consultarse mutuamente.

o. No ser indulgente en el cumplimiento de las leyes de Dios.

p.Arrepentirse de los pecados ante Dios.

q. Distinguirse mediante buenas obras.

i.Ser veraz.

ii. Ser honrado.

iii. Ser leal.

iv. Ser recto y temer a Dios.

v. Ser justo y equitativo.

vi. Ser discreto y prudente.

vii. Ser cortés.

viii. Ser hospitalario.

ix. Ser perseverante.

x. Ser desprendido.

xi. Ser totalmente sumiso a la Voluntad de Dios.

xii. No suscitar discordia.

xiii. No ser hipócrita.

xiv. No ser soberbio.

xv. No ser fanático.

xvi. No preferirse al prójimo.

xvii. No disputar con el prójimo.

xviii. No entregarse a las pasiones.

xix. No lamentarse en la adversidad.

xx. No disputar con los que tienen autoridad.

xxi. No encolerizarse.

xxii. No enojar al prójimo.

r. Estar estrechamente unidos.

s. Consultar médicos competentes cuando se está enfermo.

t. Responder a las invitaciones.

u. Ser amables con la familia del Fundador de la Fe.

v. Estudiar idiomas para la promoción de la Fe.

w. Promover el desarrollo de ciudades y países para la glorificación

de la Fe.

x. Restaurar y conservar los sitios relacionados con los Fundadores

de la Fe.

y. Ser la esencia de la limpieza:

i. Lavarse los pies.

ii. Perfumarse.

iii. Bañarse en agua limpia.

iv. Cortarse las uñas.

v. Lavar cosas sucias en agua limpia.

vi. Vestir ropa sin mancha.

vii. Renovar el menaje de la casa.

V. Amonestaciones, reprensiones y advertencias específicas dirigidas a:

 

1. Toda la raza humana.

2. Las testas coronadas del mundo.

3. El concurso de eclesiásticos.

4. Los Gobernantes de América y los Presidentes de sus Repúblicas.

5. Guillermo I, Rey de Prusia.

6. Francisco José, Emperador de Austria.

7. El pueblo del Bayán.

8. Los miembros de los parlamentos de todo el mundo.

 

VI. Asuntos varios.

1. El carácter trascendente de la Revelación Bahá’í.

2. La exaltada estación del Autor de la Fe.

3. La suma importancia del Kitáb-i-Aqdas, "El Libro Más Sagrado".

4. La doctrina de la "Más Grande Infalibilidad".

5. Los dos deberes inseparables de reconocer a la Manifestación y observar Sus

Leyes.

6. El fin de todo saber es el reconocimiento de Quien es el Objeto de todo

conocimiento.

7. La bienaventuranza de quienes han reconocido la fundamental verdad de que:

"A Él no Se Le han de pedir cuentas de Sus hechos".

8. El efecto revolucionario del "Más Grande Orden".

9. La elección de un solo idioma y la adopción de una escritura común para uso

de todos los habitantes de la tierra: uno de los dos signos de mayoría de edad de

la raza humana.

10. Profecías del Báb acerca de "Aquel a Quien Dios hará manifiesto".

11. Predicción referente a oposición que ha de sufrir la Fe.

12. Elogio del rey que profese la Fe y se levante para servirla.

13. La inestabilidad de los asuntos humanos.

14. El significado de la verdadera libertad.

15. El valor de toda obra está sujeto a su aceptación de Dios.

16. La importancia del amor a Dios como motivo de la obediencia a Sus Leyes.

17. La importancia de utilizar medios materiales.

18. Elogio de los doctos entre el pueblo de Bahá.

19. Promesa de perdón a Mírzá Ya/hyá si éste se arrepintiere.

20. Apóstrofe dirigido a Teherán.

21. Apóstrofe dirigido a Constantinopla y sus habitantes.

22. Apóstrofe dirigido a las "riberas del Rin".

23. Condenación de quienes falsamente pretenden tener conocimientos

esotéricos.

24. Condenación de quienes permiten que el orgullo que sienten por su erudición

los aparte de Dios.

25. Profecías referentes a Khurásán.

26. Profecías referentes a Kírmán.

27. Alusión a Shaykh A/hmad-i-A/hsá’í.

28.Alusión al Cernedor de Trigo.

29. Condenación de Hájí Mu/hammad-Karím Khán.

30. Condenación de Shaykh Mu/hammad-/Hasan.

31. Alusión a Napoleón III.

32. Alusión a Siyyid-i-Mu/hammad-i-I/sfáhání.

33. Confirmación de la ayuda destinada a cuantos se levanten a servir a la Fe.

 

NOTAS

 

Las notas están numeradas del 1 al 194. Cada una comienza con una frase del

Kitáb-i-Aqdas, impresa en tipo negrita, seguida del número del párrafo en que

aparece.

Notas

1. el fragante aroma de Mi vestidura

La frase hace alusión a la historia de José según figura en el Corán y el Antiguo

Testamento. De acuerdo con el relato, la vestidura de José fue llevada por sus

hermanos a Jacob, su padre, quien de esta forma pudo reconocer al hijo amado,

tanto tiempo perdido. La metáfora de la "vestidura" fragante se usa a menudo en

los Escritos Bahá'ís para referirse al reconocimiento de la Manifestación de Dios y

Su Revelación.

Bahá'u'lláh, en una de Sus Tablas, Se describe a Sí mismo como el "divino José"

a Quien los desatentos han "trocado por el más mezquino de los precios". En el

Qayyúmu'l-Asmá' el Báb identifica a Bahá'u'lláh como el "verdadero José" y

predice las duras pruebas que habría de soportar a manos de Su traidor hermano

(véase nota 190). Asimismo, Shoghi Effendi traza un paralelo entre los intensos

celos que la preeminencia de 'Abdu'l-Bahá despertó en Su hermanastro Mírzá

Mu/hammad-'Alí, y la mortal envidia "que la distinción de José provocó en los

corazones de sus hermanos".

2. Hemos roto el sello del Vino selecto con los dedos de la fuerza y del poder. El

consumo del vino y de otras sustancias embriagantes está prohibido en el Kitáb-i-

Aqdas (véanse notas 144 y 170).

Las referencias alegóricas al consumo de "vino" (como fuente de éxtasis

espiritual( pueden encontrarse no sólo en la Revelación de Bahá'u'lláh, sino

también en la Biblia, en el Corán y en antiguas tradiciones hindúes.

Así, en el Corán se promete a los justos que se les dará de beber del "vino

sellado escogido". En Sus Tablas, Bahá'u'lláh identifica el "Vino escogido" con Su

propia Revelación, cuya "almizclada fragancia" ha sido llevada a "todas las cosas

creadas". Afirma que ha "roto el sello" de este "Vino", revelando por este acto

verdades espirituales hasta entonces desconocidas y permitiendo a quienes

beben de éste "distinguir los esplendores de la luz de la unidad divina" y

"comprender el propósito esencial que subyace en las Escrituras de Dios".

En una de Sus meditaciones, Bahá'u'lláh suplica a Dios que provea a los

creyentes del "Vino escogido de Tu misericordia, para que los haga olvidarse de

quienquiera que sea excepto de Ti, y levantarse a servir a Tu Causa y ser firmes

en su amor por Ti".

3. Hemos prescrito la oración obligatoria

6En árabe hay varias palabras para designar la "oración". En el original figura la

palabra "/salát", término con el que se hace referencia a una categoría especial

de oraciones cuya recitación por parte de los creyentes es preceptiva en

momentos determinados del día. Para que esta categoría de oraciones quede

diferenciada de otras clases, la palabra se ha traducido como "oración

obligatoria".

Bahá'u'lláh declara que "la oración obligatoria y el ayuno ocupan una exaltada

estación a los ojos de Dios". (P&R 93). 'Abdu'l-Bahá afirma que tales oraciones

"conducen a la humildad y sumisión, a que la persona vuelva el rostro hacia Dios

y Le exprese devoción". Por medio de estas oraciones "el hombre comulga con

Dios, procura acercarse a Él, conversa con el verdadero Amado de su corazón y

alcanza estaciones espirituales". La oración obligatoria (véase nota 9) referida en

este versículo ha sido sustituida por las tres oraciones obligatorias reveladas

posteriormente por Bahá'u'lláh (P&R 63). El texto de las tres oraciones

actualmente en uso, junto con las instrucciones para su recitación, pueden

encontrarse en este volumen en la sección "Algunos textos revelados por

Bahá’u’lláh que complementan el Kitáb-i-Aqdas".

Asimismo, algunas cuestiones abordadas en "Preguntas y Respuestas" tratan de

aspectos relacionados con las tres nuevas oraciones obligatorias. Bahá'u'lláh

aclara que el creyente puede escoger cualquiera de las tres oraciones

obligatorias (P&R 65). Otras disposiciones igualmente relacionadas reciben

aclaración en los números 66, 67, 81 y 82 de "Preguntas y Respuestas".

Los detalles de la ley concerniente a la oración obligatoria se resumen en

la sección IV.A 1.-17. de la "Sinopsis y Codificación".4. nueve rak'ahs 6Recibe

el nombre de "rak'ah" la recitación de versículos expresamente revelados que va

acompañada de una serie prescrita de genuflexiones y otros movimientos.

La oración obligatoria originalmente prescrita por Bahá'u'lláh para Sus seguidores

constaba de nueve rak'ahs. Dado que la oración se ha perdido, se desconoce su

naturaleza precisa, amén de las instrucciones para su recitación. (Véase nota 9).

A propósito de las oraciones obligatorias actualmente vigentes, 'Abdu'l-

Bahá comenta en una de Sus Tablas que "en cada palabra y movimiento de la

oración obligatoria hay alusiones, misterios y una sabiduría que el hombre es

incapaz de comprender, y que las letras y rollos no pueden contener".

Shoghi Effendi explica que las pocas y sencillas instrucciones dadas por

Bahá'u'lláh para la recitación de ciertas oraciones no sólo albergan un significado

espiritual sino que también ayudan a que la persona se concentre plenamente al

orar y meditar".

5. al mediodía, por la mañana y al atardecer

Respecto de la definición de las palabras "mañana", "mediodía" y "atardecer",

horas en que ha de recitarse la oración obligatoria mediana actualmente vigente,

Bahá'u'lláh ha declarado que éstas coinciden con "la salida del sol, el mediodía y

la puesta del sol" (P&R 83). Bahá'u'lláh especifica que las "horas admisibles para

las oraciones obligatorias van desde la mañana hasta el mediodía, desde el

mediodía hasta la puesta del sol y desde la puesta del sol hasta dos horas

después". En este sentido, 'Abdu'l-Bahá declara que la oración obligatoria de la

mañana puede decirse a partir del alba.

La definición de "mediodía" como el período "que va desde el mediodía

hasta la puesta del sol" es válida para la recitación tanto de la oración obligatoria

corta como de la mediana.

6. Os hemos dispensado de un número mayor

Los requisitos que las Dispensaciones bábí e islámica establecían para la oración

obligatoria eran más exigentes que los necesarios para el cumplimiento de la

oración obligatoria compuesta de nueve rak'ahs que fue prescrita en el Kitáb-i-

Aqdas (véase nota 4).

El Báb prescribió en el Bayán una oración obligatoria compuesta de

diecinueve rak'ahs, la cual debía efectuarse una vez cada veinticuatro horas,

desde el mediodía de un día hasta el mediodía del siguiente.

La oración musulmana se recita cinco veces al día, a saber: por la mañana

temprano, al mediodía, por la tarde, al atardecer y por la noche. Si bien el número

de rak'ahs varía según la hora de la recitación, a lo largo del día se ofrece un total

de diecisiete rak'ahs.

7. Cuando deseéis llevar a cabo esta oración, volveos hacia la Corte de Mi

Santísima Presencia, este Sagrado Lugar que Dios ha convertido (...) en Punto de

Adoración para los moradores de las Ciudades de la Eternidad

El "Punto de Adoración", es decir, el punto hacia el cual debe volverse el

adorador al ofrecer la oración obligatoria, se denomina Alquibla. El concepto de

Alquibla ha existido en anteriores religiones. En el pasado, Jerusalén fue

designada para este propósito. Mu/hammad escogió la Meca como nueva

Alquibla. Las instrucciones del Báb en el Bayán árabe dicen textualmente:

La Alquibla es por cierto Él, Aquel a Quien Dios Manifestará; cuando quiera

que Éste Se mueve, se mueve la Alquibla, hasta que Éste alcance reposo.

Este pasaje es citado por Bahá'u'lláh en el Kitáb-i-Aqdas (137) y

confirmado en el versículo arriba citado. Asimismo, Bahá’u’lláh ha indicado que

volverse hacia la Alquibla es un "requisito establecido para la recitación de la

oración obligatoria" (P&R 14 y 67). Sin embargo, en el caso de otras oraciones y

preces, la persona puede volverse en cualquier dirección.

8. y cuando se haya puesto el Sol de la Verdad y la Expresión, volved el rostro

hacia el Lugar que os hemos prescrito

Bahá'u'lláh ordena que, a Su muerte, la que sea Su última morada pase a ser la

Alquibla. La Tumba Más Sagrada se encuentra en Bahjí, 'Akká. 'Abdu’l-Bahá

describe el lugar como el "Luminoso Santuario", "el sitio en torno al cual gira el

Concurso de lo Alto".

En una carta escrita en nombre de Shoghi Effendi, el significado espiritual

de volverse hacia la Alquibla se ilustra mediante la analogía de la planta que gira

hacia el sol:(...) así como la planta busca la luz solar, de la cual recibe vida y

crecimiento, del mismo modo también nosotros al rezar volvemos nuestros

corazones a la Manifestación de Dios, Bahá'u'lláh; (...) volvemos nuestros rostros

(...) adonde reposa Su polvo, en esta tierra, como símbolo del acto interior.

9. En otra Tabla hemos expuesto los detalles de la oración obligatoria.

"Por razones de sabiduría" la oración obligatoria original fue revelada en una

Tabla aparte (P&R 63), cuyo texto no fue divulgado en vida de Bahá'u'lláh. Dicha

oración fue reemplazada por las tres oraciones obligatorias actuales.

Poco después de la Ascensión de Bahá'u'lláh, Mu/hammad-'Alí, el

Archiviolador de Su Convenio, robó el texto de la oración junto con otras varias

Tablas.

10. la oración por los difuntos

La oración por los difuntos (véase "Algunos textos revelados por Bahá’u’lláh que

complementan el Kitáb-i-Aqdas") es la única oración obligatoria bahá'í que ha de

recitarse en congregación. Suele recitarse por un creyente mientras los presentes

permanecen de pie en silencio (véase nota 19). Bahá'u'lláh aclara que la oración

por los difuntos viene exigida sólo cuando el difunto es adulto (P&R 70).

Asimismo, aclara que la recitación debe preceder el entierro del difunto, y que al

recitarla no es necesario volverse hacia la Alquibla (P&R 85).

En "Sinopsis y Codificación", sección IV.A. 13.-14., se encontrarán más

detalles relacionados con la oración por los difuntos.

11. En la oración por los difuntos, Dios, el Revelador de los versículos, ha hecho

descender seis pasajes específicos

Los pasajes integrantes de la oración por los difuntos consisten en repetir seis

veces la salutación "Alláh-u-Abhá" (Dios es el Todoglorioso). Cada salutación

viene seguida por diecinueve repeticiones de uno de los seis versículos

expresamente revelados. Estos versículos son de hecho idénticos a los de la

oración por los difuntos revelada por el Báb en el Bayán. Bahá'u'lláh agregó una

plegaria que precede a estos pasajes.

12. El pelo no invalida vuestra oración, ni nada de lo cual el espíritu ya esté

ausente, bien sean huesos o cosas semejantes. Sois libres de vestiros con piel de

cebellina, como también podéis hacerlo con la piel del castor, la ardilla u otros

animales

En algunas Dispensaciones religiosas anteriores se consideraba que la oración

no era válida si la persona portaba el pelo de ciertos animales o llevaba consigo

determinados objetos. Bahá'u'lláh confirma aquí la declaración que el Báb realiza

en el Bayán árabe en el sentido de que tales cosas no invalidan la oración.

13. Os hemos prescrito orar y ayunar a partir del comienzo de la madurez

Bahá'u'lláh fija la "edad de la madurez en relación con los deberes religiosos" en

"quince años, tanto para hombres como mujeres" (P&R 20). Para más detalles

sobre el período de ayuno, véase nota 25.

14. Él ha eximido de ello a los débiles por causa de enfermedad o edad

En "Preguntas y Respuestas" se explica que quienes se encuentran debilitados

por enfermedad o edad avanzada están exentos de ayunar y ofrecer las oraciones

obligatorias. Bahá'u'lláh indica que en "tiempos de mala salud no se permite

guardar estas obligaciones" (P&R 93). En este contexto Él demarca la vejez a

partir de los setenta años (P&R 74). En respuesta a una pregunta, Shoghi Effendi

aclara que las personas que llegan a la edad de setenta años están exentas,

independientemente de que se encuentren débiles.

También se concede exención de ayunar a las otras categorías de

personas así consignadas en la "Sinopsis y Codificación", sección IV. B.5. Véanse

notas 20, 30 y 31.

15. Dios os ha concedido permiso para postraros sobre cualquier superficie que

esté limpia; pues, a este respecto, hemos suprimido la limitación que había sido

establecida en el Libro

En anteriores Dispensaciones era común que entre los requisitos del rezo

figurase la postración. En el Bayán árabe el Báb encarece a los creyentes a que

al postrarse apoyen la frente sobre una superficie de cristal. Del mismo modo, en

el Islam hay ciertas restricciones relativas al tipo de superficie sobre la que es

lícito postrarse para los musulmanes. Bahá'u'lláh abroga tales restricciones y

simplemente especifica: "cualquier superficie que esté limpia".

16. Quien no encuentre agua para la ablución, repita cinco veces las palabras

"en el Nombre de Dios, el Más Puro, el Más Puro", y luego efectúe sus oraciones.

Como preparación para el ofrecimiento de la oración obligatoria, el creyente debe

efectuar las abluciones. Consisten éstas en lavarse las manos y la cara. Si no hay

agua disponible, es preceptiva la repetición cinco veces del versículo

especialmente revelado al efecto. Para una exposición general sobre las

abluciones, véase nota 34.

En el Corán y en el Bayán árabe se hallan antecedentes sobre las

prácticas sustitutorias que han de cumplirse cuando no hay agua disponible.

17. En las regiones donde los días y las noches se alargan, las horas de la

oración han de ser determinadas por relojes y otros instrumentos que marcan el

paso de las horas.

La aclaración se refiere a territorios situados en el extremo norte o sur, donde la

duración del día y la noche varía notablemente (P&R 64 y 103). Esta disposición

es igualmente válida para el ayuno.

18. Os hemos absuelto de la necesidad de llevar a cabo la oración de los signos.

La oración de los signos es una forma especial de oración obligatoria islámica

cuya recitación era preceptiva al sobrevenir acontecimientos naturales tales como

terremotos, eclipses u otros fenómenos semejantes, susceptibles de causar miedo

o de ser tomados como presagios o como actos de la providencia. La necesidad

de llevar a cabo esta oración ha quedado abrogada. En su lugar el bahá'í puede

decir: "El dominio es de Dios, el Señor de lo visible y lo invisible, el Señor de la

creación"; ahora bien, tal recitación no es obligatoria (P&R 52).

19. Salvo en el caso de la oración por los difuntos, la práctica de la oración

obligatoria colectiva queda abrogada.

En la Dispensación bahá'í ha quedado abrogada la oración en congregación, es

decir, la oración obligatoria formal que se recita de acuerdo con un ritual prescrito

tal como es costumbre, por ejemplo, en el Islam, donde la oración del viernes es

dirigida en la mezquita por un imám. En la ley bahá'í la oración por los difuntos

(véase nota 10) es la única oración prescrita para ser recitada en congregación.

Ha de recitarse por uno de los presentes mientras el resto del grupo permanece

de pie en silencio; el lector no tiene ningún rango especial. No es necesario que

la congregación se vuelva hacia la Alquibla. (P&R 85).

Las tres oraciones obligatorias diarias han de recitarse individualmente, no

en congregación. No hay una forma prescrita de recitar las numerosas

oraciones existentes. En las reuniones o en el retiro individual cada persona es

libre de emplear como desee tales oraciones no obligatorias. En este sentido,

Shoghi Effendi afirma:(...) aunque los amigos son dueños de seguir su propia

inclinación (...) deben prestar sumo cuidado a que la forma de practicarlo no

adquiera un carácter demasiado rígido y se transforme así en una institución. Éste

es un detalle que los amigos debieran tener siempre presente, so pena de

apartarse del claro camino indicado en las Enseñanzas.

20. Dios ha eximido a las mujeres de la oración obligatoria y del ayuno durante el

período de menstruación

Dios ha eximido a las mujeres de la oración obligatoria y del ayuno durante el

período de menstruación. En su lugar deben llevar a cabo las abluciones (véase

nota 34) y repetir 95 veces al día, entre un mediodía y el siguiente, el versículo

"Glorificado sea Dios, el Señor de Esplendor y Belleza". Esta disposición cuenta

con antecedentes en el Bayán árabe, donde se concedía una dispensa similar.

En algunas Dispensaciones religiosas anteriores, las mujeres durante el

período de menstruación se consideraban ritualmente impuras, motivo por el que

se les prohibía guardar los deberes de la oración y el ayuno. Bahá'u'lláh ha

abolido el concepto de impureza ritual (véase nota 106).

La Casa Universal de Justicia ha aclarado que las disposiciones del Kitáb-

i-Aqdas en virtud de las cuales se concede exención de ciertos deberes y

responsabilidades son, como la palabra indica, exenciones y no prohibiciones.

Por tanto, todo creyente es libre de valerse de una exención aplicable, si así lo

desea. Sin embargo, la Casa de Justicia aconseja que el creyente, al plantearse

el caso, debe decidir con sabiduría y sopesar que Bahá'u'lláh ha otorgado dichas

exenciones por buenas razones.

La exención prescrita en relación a la oración obligatoria, que

originalmente estaba relacionada con la oración obligatoria compuesta de nueve

rak'ahs, es valedera ahora para las tres oraciones obligatorias que vinieron a

sustituirla.

21. Si al viajar os detenéis a descansar en sitio seguro, llevad a cabo (hombres y

mujeres por igual (una sola postración por cada oración obligatoria omitida

Están exentas del deber de recitar las oraciones obligatorias todas aquellas

personas que se hallen en condiciones de inseguridad tales que lo hagan

impracticable. La exención tiene vigencia tanto si la persona se encuentra de viaje

como si permanece en casa, e incluye un procedimiento para compensar las

oraciones obligatorias que han dejado de decirse por esta causa.

Bahá'u'lláh ha puesto de manifiesto que la oración obligatoria "no se

suspende durante el viaje" siempre que la persona encuentre un "sitio seguro "

donde efectuarla (P&R 58).

Los números 21, 58, 59, 60 y 61 de "Preguntas y Respuestas" amplían esta

disposición.

22. Al completar vuestras postraciones, sentaos con las piernas cruzadas

La expresión árabe "haykalu’t-taw/híd", traducida aquí como "con las piernas

cruzadas", significa la "postura de la unidad". Tradicionalmente ha tenido el

sentido de una postura en que las piernas estén cruzadas.

23. Di: Dios ha hecho de Mi amor oculto la llave del Tesoro

Hay una conocida tradición islámica acerca de Dios y Su creación que reza así:

Yo era un Tesoro Oculto. Quise ser conocido y, por tanto, hice existir la

creación a fin de que pudiera conocérseme.

En los Escritos Bahá'ís abundan las referencias y alusiones a esta

tradición. Así, en una de Sus oraciones, Bahá'u'lláh revela: ¡Loado sea Tu

nombre, oh Señor mi Dios! Atestiguo que Tú eras un Tesoro Oculto envuelto en

Tu Ser inmemorial y un Misterio impenetrable guardado en Tu propia Esencia.

Deseando revelarte, hiciste existir el Mundo Mayor y el Menor, y escogiste al

Hombre por encima de todas Tus criaturas, e hiciste de Él un signo de estos dos

mundos, oh Tú que eres nuestro Señor, el Más Compasivo.Tú Le elevaste para

que ocupara Tu trono delante de todas las gentes de Tu creación. Tú Le

capacitaste para desentrañar Tus misterios, y resplandecer con las luces de Tu

inspiración y Tu Revelación, y manifestar Tus nombres y Tus atributos. Por medio

de Él adornaste el preámbulo del libro de Tu creación, oh Tú que eres el

Gobernante del universo que has formado. (Oraciones y meditaciones de

Bahá'u'lláh, XXXVIII) Asimismo, en las Palabras Ocultas, Bahá'u'lláh declara:

¡Oh Hijo del Hombre! Amé tu creación, por eso te he creado. Por tanto,

ámame y pronunciaré tu nombre y llenaré tu alma del espíritu de vida.'Abdu'l-

Bahá, en Su comentario a la tradición citada más arriba, escribe:¡Oh caminante

en el sendero del Amado! Has de saber que el propósito fundamental de esta

santa tradición es mencionar las etapas de la ocultación y manifestación de Dios

en las Personificaciones de la Verdad, Aquellos que son los Puntos de Amanecer

de Su todoglorioso Ser. Por ejemplo, antes de que se encienda y manifieste la

llama del fuego imperecedero, ésta ha existido por sí misma, dentro de sí misma

en la identidad oculta de las Manifestaciones universales. Tal es la etapa del

"Tesoro Oculto". Y cuando el bendito Árbol se enciende por sí mismo dentro de sí

mismo, y ese divino fuego arde por su esencia dentro de su esencia, tal es la

etapa de "quise ser conocido". Y cuando resplandece en el Horizonte del universo

con infinitos Nombres y Atributos divinos sobre los mundos contingentes y

trascendentes, ello constituye el surgimiento de una nueva y maravillosa creación,

la cual correspóndese con la etapa de "por tanto, hice existir la creación". Y

cuando las almas santificadas desgarran los velos de todos los apegos terrenales

y condiciones mundanas, y se apresuran a alcanzar la etapa de la contemplación

de la belleza de la divina Presencia y son honrados con el reconocimiento de la

Manifestación y pueden presenciar el esplendor del Más Grande Signo de Dios

en sus corazones, entonces llegará a ser manifiesto el propósito de la creación,

que es el conocimiento de Aquel que es la Verdad Eterna.

24. ¡Oh Pluma del Altísimo!

"Pluma del Altísimo", "la Suprema Pluma" y "la Exaltadísima Pluma" son

referencias a Bahá'u'lláh que sirven para ilustrar Su función como Revelador de la

Palabra de Dios.

25. Os hemos prescrito ayunar durante un breve período

El ayuno y la oración obligatoria constituyen los dos pilares que sostienen la Ley

revelada de Dios. Bahá'u'lláh afirma en una de Sus Tablas que ha revelado las

leyes de la oración obligatoria y del ayuno a fin de que mediante ellas los

creyentes puedan acercarse a Dios.

Shoghi Effendi indica que el período de ayuno, que comporta completa

abstinencia de comer y beber desde la salida hasta la puesta del sol, es:(...)

esencialmente un período de meditación y oración, de recuperación espiritual,

durante el cual el creyente debe tratar de efectuar en su vida interior los reajustes

necesarios, y refrescar y robustecer las fuerzas espirituales latentes en su alma.

Su significado y propósito son, por tanto, fundamentalmente de carácter espiritual.

El ayuno es un acto simbólico, un recordatorio de la abstinencia de deseos

carnales y egoístas.

Todos los creyentes están obligados a ayunar desde que cumplen 15 años

hasta que alcanzan los 70 años de edad.

La "Sinopsis y Codificación", en su sección IV.B.1.-6., contiene un resumen

de las disposiciones detalladas relativas al ayuno, así como de las exenciones

concedidas a ciertas categorías de personas. Para más detalles sobre la exención

de ayunar, véanse notas 14, 20, 30 y 31.

El período de diecinueve días de ayuno coincide con el mes bahá'í de 'Alá,

que generalmente dura del 2 al 20 de marzo. Da comienzo inmediatamente

después de los días intercalares (véanse notas 27 y 147) y es seguido por la

festividad de Naw-Rúz (véase nota 16).

26. y a su término os hemos designado Naw-Rúz como una fiesta

El Báb introdujo un nuevo calendario, conocido como el calendario badí' o bahá'í

(véanse notas 27 y 147). De acuerdo con este calendario, un día es el período

que va desde una puesta del sol hasta la siguiente. En el Bayán el Báb ordenó

que el mes de 'Alá fuese el mes de ayuno, y decretó que el día del Naw-Rúz,

designado como el Día de Dios, marcara el término de dicho período. Aquí

Bahá'u'lláh confirma el calendario badí' en el que se designa Naw-Rúz como

festivo.

El Naw-Rúz es el primer día del nuevo año. Coincide con el equinoccio de

primavera del hemisferio norte, fenómeno que generalmente ocurre el 21 de

marzo. Bahá'u'lláh explica que este día festivo ha de celebrarse el mismo día en

que el sol entra en la constelación de Aries (es decir, el equinoccio vernal),

incluso si ello ocurre un minuto antes de la puesta del sol (P&R 35). De ahí que,

dependiendo del momento del equinoccio, el Naw-Rúz pueda caer el 20, 21 ó 22

de marzo. Bahá'u'lláh ha dejado a la Casa Universal de Justicia la labor de

completar los detalles de numerosas leyes. Ello incluye varias materias que

afectan al calendario bahá'í. El Guardián ha declarado que la entrada en vigor, a

escala mundial, de la ley que determina la fecha del Naw-Rúz requiere la elección

de un punto determinado de la tierra para que sirva como punto de referencia con

que fijar el equinoccio de primavera. Asimismo, ha indicado que la elección de

este punto ha sido encomendada al criterio de la Casa Universal de Justicia.

27. Que los días sobrantes de los meses se coloquen antes del mes de ayuno.

El calendario badí' se basa en el año solar de 365 días, 5 horas y 50 minutos y

fracción. El año se compone de 19 meses de 19 días cada uno (es decir, 361

días), con la añadidura de cuatro días suplementarios (cinco en año bisiesto). El

Báb no definió expresamente el lugar que ocuparían los días intercalares en el

nuevo calendario. El Kitáb-i-Aqdas resuelve esta cuestión asignando a los días

"excedentes" una posición fija en el calendario, a saber, inmediatamente antes del

período de ayuno o mes de 'Alá. Para mayores detalles véase la sección sobre el

calendario bahá'í en The Bahá'í World, volumen XVIII.

28. Hemos ordenado que éstos (...) sean las manifestaciones de la letra Há

Los días intercalares, conocidos como Ayyám-i-Há (los Días de Há), cuentan con

la distinción de estar vinculados a "la letra Há". El valor numérico de esta letra

árabe es cinco, según la numeración abjad, valor que se corresponde con el

número potencial de días intercalares. En los Escritos Sagrados la letra "Há"

posee varios significados espirituales, entre ellos el de ser símbolo de la Esencia

de Dios.

29. éstos días de generosidad que preceden al tiempo de comedimiento

Bahá'u'lláh encareció a Sus seguidores a que dedicasen estos días a festejos,

regocijo y caridad. En una carta escrita en nombre de Shoghi Effendi se explica

que "los días intercalares se reservan especialmente para la hospitalidad, la

entrega de regalos, etc.".

30. El viajero (...) no están obligados a ayunar

Bahá'u'lláh define la duración mínima de un viaje que exime al creyente de ayunar

(P&R 22 y 75). Los detalles de esta disposición se resumen en la "Sinopsis y

Codificación", sección IV.B.5.a.i.-v.

Shoghi Effendi aclara que si bien los viajeros están exentos, no hay

impedimento para que ayunen, si así lo desean. También indica que la exención

abarca todo el período del viaje, y no sólo las horas en que la persona se

encuentra en el tren, automóvil, etc.

31. El viajero, el enfermo, la mujer encinta y la que amamanta no están obligados

a ayunar. Dios, como muestra de Su gracia, los ha eximido.

Se concede exención de ayunar a quienes están enfermos o son de avanzada

edad (véase nota 14), a las mujeres durante el período de menstruación (véase

nota 20) a los viajeros (véase nota 30) y a las embarazadas y las que amamantan.

La exención se hace igualmente extensiva a las personas que realizan trabajos

pesados, a quienes al mismo tiempo se recomienda que "en señal de respeto

hacia la ley de Dios y la exaltada estación del ayuno" coman "con frugalidad y en

privado" (P&R 76). Shoghi Effendi indica que la Casa Universal de Justicia

definirá los tipos de trabajo que eximan a las personas del ayuno.

32. Absteneos de comer y beber desde la salida hasta la puesta del sol

La frase hace referencia al período de ayuno. En una de Sus Tablas, 'Abdu'l-

Bahá, tras precisar que ayunar consiste en abstenerse de comer y beber, indica

además que fumar es una forma de "beber". En árabe el verbo "beber" incluye el

significado de fumar.

33. Se ha ordenado a todo creyente en Dios (...) que cada día (...) repita noventa

y cinco veces "Alláh-u-Abhá".

"Alláh-u-Abhá" es una frase árabe que significa "Dios el Todoglorioso". Es una

forma del Más Grande Nombre de Dios (véase nota 137). En el Islam hay una

tradición según la cual hay entre los muchos nombres de Dios uno que es el más

grande pero cuya identidad, no obstante, estaba oculta. Bahá'u'lláh ha confirmado

que el Más Grande Nombre es "Bahá". Los varios derivados de la palabra "Bahá"

son considerados asimismo variantes del Más Grande Nombre. En una carta

escrita en nombre de Shoghi Effendi, se explica que:El Más Grande Nombre es el

Nombre de Bahá'u'lláh. "Yá Bahá'u'l-Abhá" es una invocación que significa "¡Oh

Tú Gloria de las Glorias!". "Alláh-u-Abhá" es un saludo que significa "Dios el

Todoglorioso". Las dos frases se refieren a Bahá'u'lláh. La expresión "Más

Grande Nombre" quiere decir que Bahá'u'lláh ha aparecido en el Más Grande

Nombre de Dios, en otras palabras, que Él es la suprema Manifestación de Dios.

El saludo "Alláh-u-Abhá" fue adoptado durante el exilio de Bahá'u'lláh en

Adrianópolis.

La repetición de "Alláh-u-Abhá" noventa y cinco veces debe ser precedida

por abluciones (véase nota 34).

 

34. efectuad abluciones para la oración obligatoria

Las abluciones aparecen relacionadas expresamente con ciertas oraciones. Su

ejecución es preceptiva antes de las tres oraciones obligatorias, de la repetición

diaria de "Alláh-u-Abhá" noventa y cinco veces y de la recitación del versículo

prescrito para reemplazar la oración obligatoria y el ayuno de las mujeres durante

el período de menstruación (véase nota 20).

Las abluciones consisten en el lavado de manos y cara en preparación

para la oración. En el caso de la oración obligatoria mediana, el acto viene

acompañado de la recitación de ciertos versículos (véase "Algunos textos

revelados por Bahá’u’lláh que complementan el Kitáb-i-Aqdas").

Que las abluciones tienen un significado que trasciende el lavado mismo

puede deducirse del hecho de que aunque la persona se haya bañado

inmediatamente antes de recitar la oración obligatoria, no obstante sigue estando

obligada a llevar a cabo las abluciones (P&R 18).

Cuando no se dispone de agua para las abluciones, debe repetirse cinco

veces un versículo establecido al efecto (véase nota 16). Esta disposición es

extensiva al caso de las personas a las que perjudique físicamente el uso de agua

(P&R 51).

Las disposiciones detalladas sobre la ley relativa a las abluciones se

exponen en la "Sinopsis y Codificación", sección IV.A.10.a.-g., al igual que en

"Preguntas y Respuestas", números 51, 62, 66, 77 y 86.

35. Se os ha prohibido el homicidio

En el párrafo 73 del Kitáb-i-Aqdas, Bahá'u'lláh reafirma la prohibición de matar. El

homicidio premeditado tiene prescritas sus penas correspondientes (véase nota

86). En el caso de homicidio involuntario, queda estipulada una indemnización

para la familia del difunto (véase Kitáb-i-Aqdas, 188).

36. o adulterio

La palabra árabe "ziná", traducida en este texto como "adulterio", significa tanto

fornicación como adulterio y se aplica no sólo a las relaciones sexuales entre una

persona casada y alguien que no es su cónyuge, sino también al contacto sexual

extramarital en general. Una forma de "ziná" es la violación. El único castigo

prescrito por Bahá'u'lláh es el destinado a quienes cometen fornicación (véase

nota 77). La tipificación de las penas para otros tipos de delito sexual queda al

criterio de la Casa Universal de Justicia.

37. murmuración y la calumnia

Bahá'u'lláh ha condenado repetidamente la murmuración, la difamación y el hacer

hincapié en las faltas de los demás. En las "Palabras Ocultas", afirma claramente:

"¡Oh Hijo del Ser! ¿Cómo has podido olvidar tus propias faltas y ocuparte de las

faltas de los demás? Quien así obra es maldecido por Mí" Y también: "¡Oh Hijo

del Hombre! No murmures los pecados de otros mientras seas tú mismo un

pecador. Si desobedecieres este mandato serás maldecido, y esto Yo lo

atestiguo". Esta grave amonestación es reiterada en Su última obra, "el Libro de

Mi Convenio": "En verdad digo: la lengua es para mencionar lo que es bueno; no

la mancilléis con la conversación indecorosa. Lo ya pasado ha sido perdonado

por Dios; mas en lo sucesivo todos debieran pronunciar lo que es digno y

decoroso, y abstenerse de la difamación, de los insultos y de todo cuanto cause

tristeza a los hombres".

38. Hemos dividido la herencia en siete categorías

Las leyes bahá'ís de la herencia sólo se rigen en situación de intestado, es decir,

cuando la persona fallece sin dejar testamento. En el Kitáb-i-Aqdas (párrafo 109)

Bahá'u'lláh ordena que todo creyente redacte su propio testamento. En otra lugar

afirma claramente que la persona goza de plena jurisdicción sobre sus bienes y

que es libre de decidir cómo debe repartirse la herencia, así como de designar, en

el testamento, quiénes, bahá'ís o no bahá'ís, deben heredar (P&R 69). A este

respecto, en una carta escrita en nombre de Shoghi Effendi se explica que:(...)

aun cuando se permite que el bahá'í disponga de su riqueza según su deseo al

escribir su testamento, está moral y conscientemente obligado a tener siempre

presente la necesidad de respetar el principio de Bahá'u'lláh referente a la función

social de la riqueza, y la necesidad consiguiente de evitar su acumulación

excesiva y concentración en unos pocos individuos o grupos de individuos.

Con este versículo del Aqdas se inicia un largo pasaje en el cual

Bahá'u'lláh desarrolla la ley bahá'í de la herencia. Al leer este pasaje debe

tenerse presente que la ley se formula bajo la presunción de que el difunto es

varón; no obstante, las mismas disposiciones que contiene rigen, mutatis

mutandis, cuando la persona difunta es mujer.

El sistema de herencia que estipula la distribución de los bienes del difunto

entre siete categorías de herederos (hijos, esposa, padre, madre, hermanos,

hermanas y maestros) se fundamenta en las disposiciones que señala el Báb en

el Bayán. Las características principales de las leyes bahá'ís relativas a la

herencia intestada son:1. Si el difunto es un padre y su herencia incluye una

residencia personal, dicha residencia pasa al hijo mayor (P&R 34).2. Si el difunto

no tiene descendientes varones, dos tercios de la residencia pasan a sus

descendientes mujeres, y el tercio restante revierte a la Casa de Justicia. Véase

la nota 42, concerniente a los niveles de la institución de la Casa de Justicia, a los

que se refiere esta ley. (Véase también la nota 44.)3. El resto de la herencia se

divide entre las siete categorías de herederos. Para más detalles sobre el número

de cuotas que ha de recibir cada grupo, véase "Preguntas y Respuestas", número

5, y "Sinopsis y Codificación", sección IV.C.3.a.4. En caso de que haya más de

un heredero en alguna categoría, la cuota asignada a dicha categoría debiera

dividirse entre ellos por igual, ya sean varones o mujeres.5. En casos en que no

haya descendencia, la cuota de los hijos revierten a la Casa de Justicia (P&R 7,

41).6. Si la persona deja descendencia, pero no existiera alguna o ninguna de las

otras categorías de herederos, dos tercios de la cuota que les habría

correspondido revierten a los descendientes y un tercio a la Casa de Justicia

(P&R 7).7. Si no existe ninguna de las categorías señaladas, dos tercios de la

herencia revierten a los sobrinos y sobrinas del difunto. Si éstos no existen, las

mismas cuotas revierten en las tías y tíos; y de faltar éstos, a sus hijos e hijas. En

todo caso, el tercio restante revierte a la Casa de Justicia.8. Si la persona no deja

ninguno de los herederos antes mencionados, toda la herencia revierte a la Casa

de Justicia.9. Bahá'u'lláh declara que los no bahá'ís no tienen derecho a heredar

de sus padres o parientes bahá'ís (P&R 34). En una carta escrita en nombre del

Shoghi Effendi, se indica que esta restricción tiene vigencia "sólo al morir un

bahá'í sin haber testado y, por tanto, deba procederse al reparto consiguiente de

bienes con arreglo a las normas enunciadas en el Aqdas. Por lo demás, todo

bahá'í es libre de legar sus bienes a cualquier persona, cualquiera que sea su

religión, con tal de que deje constancia de sus deseos mediante testamento. En

"Sinopsis y Codificación", sección IV.C.3.a.-o. se resumen más detalles sobre las

leyes de la herencia.

39. a los hermanos, cinco cuotas (...) a las hermanas, cuatro cuotas

"Preguntas y Respuestas" amplía las disposiciones de la ley en lo que se refiere a

las cuotas de la herencia asignadas a los hermanos y hermanas del difunto. Si el

hermano o hermana es del mismo padre que el difunto, hereda toda la cuota que

le ha sido asignada. Sin embargo, si el hermano o hermana es de otro padre,

hereda solamente dos tercios de la cuota asignada y el tercio restante revierte a

la Casa de Justicia (P&R 6). Además, en caso de que el difunto tenga hermanos o

hermanas carnales entre sus herederos, los medio hermanos y medio hermanas

por parte materna no heredan (P&R 53). Naturalmente, a los medio hermanos y

medio hermanas les corresponde recibir la herencia de los bienes de su propio

padre.

40. los maestros

En una Tabla, 'Abdu'l-Bahá equipara a los maestros que se ocupan de la

educación espiritual del niño con el "padre espiritual" que "dota a su hijo de vida

sempiterna". Y explica que ésta es la razón por la cual "los maestros figuran entre

los herederos" en la "ley de Dios". Bahá'u'lláh señala las condiciones en que

el maestro o maestra hereda y la cuota que recibe (P&R 33).

41. Cuando oímos el clamor de los niños aún no nacidos, doblamos su cuota y

disminuimos las del resto

En las leyes de la herencia dadas por el Báb se asignan a los hijos del difunto

nueve partes compuestos de 540 cuotas. La asignación constituía menos de un

cuarto de toda la herencia. Bahá'u'lláh dobló su porción, dejándolo en 1.080

cuotas, y redujo la participación asignada a las otras seis categorías de

herederos. Asimismo sugiere la intención precisa de este versículo y sus

consecuencias por lo que respecta a la distribución de la herencia (P&R 5).

42. la Casa de Justicia

Bahá'u'lláh, al referirse en el Kitáb-i-Aqdas a la Casa de Justicia, no siempre

distingue de forma explícita entre la Casa Universal de Justicia y la Casa Local de

Justicia, instituciones, ambas, ordenadas en dicho Libro. Generalmente, lo que se

encuentra es una referencia escueta a "la Casa de Justicia", y se deja pendiente

de concreción el nivel, o niveles, de la institución en su conjunto al que se

aplicaría cada una de las leyes.

En una Tabla en la que se enumeran los ingresos de la tesorería local,

'Abdu'l-Bahá incluye las herencias carentes de herederos, de donde se

desprende que la Casa de Justicia aludida en estos pasajes del Aqdas sobre la

herencia es la Casa de Justicia local.

43. Si el difunto dejare descendientes, pero ninguna de las demás categorías de

herederos

Bahá'u'lláh aclara que "Esta medida tiene aplicación tanto general como

particular, lo que quiere decir que cuando falte alguna categoría de esta última

clase de herederos, dos tercios de su herencia pasarán a los descendientes y el

tercio restante a la Casa de Justicia" (P&R 7).

44. Hemos asignado la residencia y la ropa de uso personal del difunto a los

descendientes varones, no a las mujeres, ni a los demás herederos

En una Tabla, 'Abdu'l-Bahá indica que la residencia y ropa de uso personal de un

hombre fallecido permanecen en la rama masculina, pasan al hijo mayor, y en

ausencia de éste, al segundo hijo varón, y así sucesivamente. 'Abdu'l-Bahá

explica que esta disposición es una expresión de la ley de primogenitura, la cual

ha sido invariablemente reafirmada por la Ley de Dios. En una Tabla dirigida a un

creyente persa señala: "En todas las divinas Dispensaciones al hijo mayor se le

han concedido distinciones extraordinarias. Aun la estación de profeta ha sido su

derecho de nacimiento". Sin embargo, junto con las distinciones concedidas al

hijo mayor, hay obligaciones concomitantes. Por ejemplo, a él le cumple la

responsabilidad moral, por amor a Dios, de cuidar de su madre e igualmente de

atender a las necesidades de los demás herederos.

Bahá'u'lláh aclara varios aspectos de esta parte de la ley de la herencia.

Señala que si hay más de una residencia, la principal y más importante pasa a la

descendencia masculina. Las demás residencias, junto con los otros bienes del

difunto, deben repartirse entre los herederos (P&R 34), y Bahá'u'lláh indica que

en ausencia de descendientes varones, dos tercios de la residencia principal y de

la ropa personal del difunto padre revierten a la descendencia femenina y el otro

tercio a la Casa de Justicia (P&R 72). Por lo demás, si la persona fallecida es

mujer, Bahá'u'lláh declara que toda su ropa usada debe dividirse por igual entre

las hijas. La ropa nueva, joyas y bienes deben dividirse entre los herederos, y de

igual forma se ha de proceder con la ropa usada en el caso de que no deje hijas

(P&R 37).

45. Si el hijo del difunto hubiere fallecido en los días de su padre y hubiere

dejado hijos, éstos heredarán la cuota de su padre

Este aspecto de la ley rige solamente en el caso de que el hijo fallezca antes que

el padre o la madre. Si la hija del difunto está muerta y ha dejado descendencia,

la cuota de ésta ha de dividirse según las siete categorías señaladas en el Libro

Más Sagrado (P&R 54).

46. Si el difunto hubiere dejado hijos menores de edad, las cuotas respectivas de

éstos en la herencia han de ser encomendadas a una persona de confianza

La palabra "amín", traducida en este párrafo como "persona de confianza" y

"albacea", tiene en árabe una amplia gama de significados relacionados

principalmente con la idea de confiabilidad, pero que también indican cualidades

como fiabilidad, lealtad, fidelidad, rectitud, honradez y otras. En el lenguaje legal

"amín" denota, entre otras cosas, un fiduciario, garante, custodio, guardián y

legatario.

47. La partición de la herencia podrá efectuarse sólo después de que se haya

pagado el /Huqúqu'lláh, se hayan saldado las deudas (si las hubiere(, se hayan

cubierto los gastos del funeral y entierro

Bahá'u'lláh señala que el orden de precedencia en el pago de estos gastos es

como sigue: primero las costas del funeral y entierro; segundo, la reparación de

las deudas del difunto; y tercero, la satisfacción del /Huqúqu'lláh (véase nota 125)

(P&R 9). También señala que al emplear la herencia en estos destinos, los pagos

deben realizarse, primeramente, valiéndose para ello de la heredad residual, y

luego, si ésta es insuficiente, de la residencia y ropa personal del difunto (P&R

80).

48. Éste es ese conocimiento oculto que nunca cambiará, ya que su principio

está en el nueve

En el Bayán árabe el Báb describió Su ley de herencia diciendo que ésta era

conforme a "un conocimiento oculto en el Libro de Dios, conocimiento que nunca

ha de cambiar ni reemplazarse". Asimismo, declaró que los números con que se

expresaba el reparto de la herencia habían sido investidos con un significado

cuyo propósito era ayudar a reconocer a Aquel a Quien Dios ha de manifestar.

El "nueve" mencionado aquí está representado en el texto árabe mediante

la letra "/Tá", la cual es su equivalente en la notación abjad (véase "Glosario"). El

nueve es el primer dígito mencionado en el reparto que el Báb hace de la

herencia, donde consignan "nueve partes" como la cuota correspondiente a los

hijos. La significación del nueve reside en que es el equivalente numérico del Más

Grande Nombre, "Bahá", nombre al que la parte que sigue del versículo del

encabezamiento alude como "lo oculto y de lo manifiesto, el inviolable e

inaccesiblemente exaltado Nombre". (Véase también nota 33.)

49. El Señor ha ordenado que en cada ciudad se establezca una Casa de

Justicia

La institución de la Casa de Justicia se compone de consejos elegidos que

funcionan a nivel local, nacional e internacional. Bahá'u'lláh establece en el Kitáb-

i-Aqdas tanto la Casa Universal de Justicia como las Casas Locales de Justicia.

Por Su parte, 'Abdu'l-Bahá establece en Su Testamento las Casas de Justicia

Secundarias (Nacionales o Regionales), e indica el método que debe seguirse

para la elección de la Casa Universal de Justicia.

El versículo de referencia remite a la Casa Local de Justicia, institución que

se elige cuando quiera que en una localidad haya nueve o más adultos bahá'ís

residentes. A estos efectos, y a título provisional, el Guardián fijó la condición de

adulto en la edad de 21 años, indicando que la Casa Universal de Justicia podría

cambiarla en el futuro. Por el momento presente, las Casas Locales y

Secundarias de Justicia se denominan Asambleas Espirituales Locales y

Asambleas Espirituales Nacionales. Shoghi Effendi indica que ésta es una

"denominación temporal", la cual:(...) a medida que la posición y los objetivos de

la Fe Bahá'í se entiendan mejor y se reconozcan más cabalmente, será sustituida

de forma gradual por la denominación permanente y más apropiada de Casa de

Justicia. En el futuro, las actuales Asambleas Espirituales, amén de recibir otro

nombre, podrán asimismo añadir a sus actuales funciones los poderes, deberes y

prerrogativas que requiere el reconocimiento de la Fe de Bahá'u'lláh, no sólo

como uno de los sistemas religiosos reconocidos del mundo, sino como Religión

de Estado de una Potencia Soberana e independiente.

50. el número de Bahá

El equivalente numérico abjad de "Bahá" es nueve. La Casa Universal de Justicia

y las Asambleas Espirituales Nacionales y Locales tienen todas actualmente

nueve miembros, el número mínimo prescrito por Bahá'u'lláh.

51. Les incumbe ser los fiduciarios del Misericordioso entre los hombres

Los poderes y deberes generales de la Casa Universal de Justicia, las Asambleas

Espirituales Nacionales y las Asambleas Espirituales Locales, así como los

requisitos para ser miembro de ellas, se hallan enunciados en las Escrituras de

Bahá'u'lláh y 'Abdu'l-Bahá, en las cartas de Shoghi Effendi y en las elucidaciones

de la Casa Universal de Justicia. Las funciones principales de estas instituciones

aparecen señaladas en la Constitución de la Casa Universal de Justicia, así como

en las constituciones de las respectivas Asambleas Espirituales Nacionales y

Locales.

52. consultar juntos

Bahá'u'lláh ha establecido la consulta como uno de los principios fundamentales

de Su Fe y ha exhortado a los creyentes a "consultar juntos en todas las

materias". Bahá'u'lláh describe la consulta como "la lámpara de guía que enseña

el camino" y "la otorgadora de comprensión". Shoghi Effendi declara que el

"principio de la consulta (...) constituye una de las leyes básicas" del Orden

Administrativo Bahá'í.

En "Preguntas y Respuestas", número 99, Bahá'u'lláh esboza una manera

de abordar la consulta, recalca la importancia de tomar decisiones por

unanimidad, e indica que en caso de no poderse lograr debe prevalecer la

decisión mayoritaria. La Casa Universal de Justicia ha puesto de relieve que

estas orientaciones fueron reveladas antes de establecerse las Asambleas

Espirituales, en respuesta a una pregunta acerca de las enseñanzas bahá'ís

sobre la consulta. La Casa de Justicia afirma que el surgimiento de Asambleas

Espirituales, a las cuales los amigos siempre pueden dirigirse para pedir su

ayuda, de ningún modo es óbice para que sigan el procedimiento esbozado en

"Preguntas y Respuestas", procedimiento al que los amigos pueden muy bien

recurrir cuando deseen consultar sobre sus problemas personales.

53. Construid en todos los países casas de adoración

La Casa de Adoración Bahá'í está dedicada a la alabanza de Dios. La Casa de

Adoración forma el edificio central del Mashriqu'l-Adhkár (el Punto de Amanecer

de la Alabanza a Dios), complejo que, a medida que se desarrolle en el futuro,

comprenderá, además de la Casa de Adoración, varias dependencias dedicadas

a actividades sociales, humanitarias, educativas y científicas. 'Abdu'l-Bahá

describe el Mashriqu'l-Adhkár como "una de las instituciones más vitales del

mundo", y Shoghi Effendi indica que ejemplifica tangiblemente la integración del

"culto y servicio bahá'ís". Previendo el desarrollo futuro de esta institución, Shoghi

Effendi señala que la Casa de Adoración y sus dependencias "proporcionarán

alivio a los que sufren, sustento a los pobres, refugio al viajero, consuelo a los

afligidos y educación a los ignorantes". En el futuro, se construirán Casas de

Adoración Bahá’ís en toda ciudad y aldea.

54. El Señor ha ordenado que aquellos de vosotros que estén en condiciones

realicen el peregrinaje a la Casa sagrada

Esta disposición remite a dos Casas sagradas: la Casa del Báb en Shiraz y la

Casa de Bahá'u'lláh en Bagdad. Bahá'u'lláh ha señalado que el peregrinaje a

cualquiera de estas dos Casas cumple los requisitos señalados en este pasaje

(P&R 25, 29). En dos Tablas distintas, conocidas como Súriy-i-/Hajj (P&R 10),

Bahá'u'lláh ha prescrito ritos especiales para cada uno de estas peregrinaciones.

En este sentido, la realización de un peregrinaje consiste en algo más que la sola

visita a las dos Casas. Tras el fallecimiento de Bahá'u'lláh, 'Abdu'l-Bahá

designó el Santuario de Bahá'u'lláh en Bahjí como lugar de peregrinación. En una

Tabla, 'Abdu'l-Bahá indica que el "Santuario Más Sagrado, la Bendita Casa en

Bagdad y la venerada Casa del Báb en Shiraz están consagrados al peregrinaje",

y que es "obligatorio" visitar estos lugares "si la persona dispone de medios, está

en condiciones de hacerlo, y no hay trabas que se lo impidan". No se han

prescrito ritos para el peregrinaje al Santuario Más Sagrado.

55. y, como una merced de Su parte, ha eximido de ello a las mujeres

En el Bayán, el Báb ordenó que el peregrinaje debía ser realizado al menos una

vez en la vida por aquellos de Sus seguidores que estuvieran en condiciones

económicas de realizar el viaje. El Báb precisó que dicha disposición no era

obligatoria para las mujeres, a fin de ahorrarles los rigores del viaje.

Bahá'u'lláh también exime a las mujeres de la obligación de peregrinar. La

Casa Universal de Justicia ha aclarado que esta exención no constituye una

prohibición y que las mujeres están libres de efectuar el peregrinaje.

56. dedicarse a alguna ocupación

Es obligatorio para hombres y mujeres ocuparse en algún oficio o profesión.

Bahá'u'lláh exalta la "ocupación en ese trabajo a la categoría de adoración" de

Dios. El sentido espiritual y práctico de esta ley y la mutua responsabilidad que

para su cumplimiento incumben al individuo y a la sociedad quedan explicados en

una carta escrita en nombre de Shoghi Effendi:

Por lo que respecta al mandamiento de Bahá'u'lláh relativo a la ocupación

de los creyentes en alguna clase de profesión, las Enseñanzas son muy

categóricas, en particular y muy especialmente la afirmación que al respecto hace

el Aqdas con este propósito, que hace ver claramente que en el Nuevo Orden

Mundial no hay cabida para las personas ociosas y sin voluntad de trabajar.

Como corolario de este principio, Bahá'u'lláh afirma además que la mendicidad no

sólo debe desalentarse, sino que debe quedar completamente barrida de la faz de

la sociedad. Es deber de los responsables de los asuntos públicos el facilitar a

toda persona la oportunidad de adquirir las aptitudes necesarias en alguna clase

de profesión, amén de los medios para emplear tales aptitudes, y ello tanto por el

bien que comporta en sí mismo, como por ganarse la vida. Toda persona, por muy

impedida o limitada que esté, tiene la obligación de ocuparse en algún trabajo o

profesión, puesto que el trabajo, sobre todo cuando se realiza con espíritu de

servicio, constituye, de acuerdo con Bahá'u'lláh, una forma de adoración. El

trabajo no sólo posee un fin utilitario, sino que también reviste valor por sí mismo,

ya que nos acerca a Dios y nos permite comprender mejor Su propósito para con

nosotros en este mundo. Por lo tanto, es evidente que el heredar riquezas no

exime a nadie del trabajo cotidiano.

En una de Sus Tablas, 'Abdu'l-Bahá declara que "si una persona se ve

incapacitada para ganarse la vida, padece extrema pobreza o queda inválida,

incumbe a los ricos o a los Diputados pasarle una asignación mensual para su

subsistencia. (...) La palabra 'Diputados' se refiere a los representantes del

pueblo, es decir, a los miembros de la Casa de Justicia". (Véase también nota

162 sobre mendicidad.)

En respuesta a una pregunta acerca de si el mandamiento de Bahá'u'lláh

exige que una esposa y madre, al igual que su marido, deba trabajar para

ganarse la vida, la Casa Universal de Justicia explica que la instrucción de

Bahá'u'lláh comporta que los amigos tengan una ocupación que sea de provecho

para ellos mismos y para los demás, y que las labores del hogar son un trabajo

muy honorable que requiere la mayor responsabilidad y cuya importancia es

fundamental para la sociedad. Con respecto a la jubilación de las personas que

han alcanzado cierta edad, Shoghi Effendi, en una carta escrita en nombre suyo,

declaró que "ésta es una materia sobre la cual deberá legislar la Casa

Internacional de Justicia, por cuanto no hay disposiciones al respecto en el

Aqdas".

57. El besar las manos ha sido prohibido en el Libro

En varias de las Dispensaciones religiosas anteriores y en ciertas culturas era

costumbre besar la mano de las figuras religiosas y de las personas destacadas,

en señal de reverencia o deferencia y como muestra de sumisión a su autoridad.

Bahá'u'lláh, además de prohibir el besar las manos, también condena en Sus

Tablas prácticas tales como postrarse ante otra persona y otras formas

semejantes de conducta que humillan a una persona en relación con las demás.

(Véase nota 58.)

58. A nadie le está permitido pedir absolución a otra alma

Bahá'u'lláh prohíbe la confesión y la petición de absolución de los pecados ante

otra persona. Antes bien, lo que corresponde es pedir perdón a Dios. En la Tabla

de Bishárát, Bahá'u'lláh declara que "tal confesión ante el prójimo comporta la

humillación y degradación de la persona", y afirma que Dios "no desea la

humillación de Sus siervos".

Shoghi Effendi, en una carta escrita en su nombre, sitúa la prohibición en

su debido contexto:(...) se nos prohíbe confesar nuestros pecados y faltas ante

ninguna persona, tal como lo practican los católicos con sus sacerdotes, o hacerlo

en público, como acostumbran algunas sectas religiosas. Sin embargo, si

deseamos reconocer espontáneamente que hemos tenido la culpa en algo o que

adolecemos de cierto defecto de carácter por el que pedimos perdón o disculpas

de otra persona, somos totalmente libres de hacerlo.

La Casa Universal de Justicia también ha aclarado que la prohibición de

Bahá'u'lláh respecto de la confesión de los pecados no impide que una persona

admita sus faltas durante consultas sostenidas bajo la tutela de instituciones

bahá'ís. Asimismo, ello no excluye la posibilidad de pedir consejo a un amigo

íntimo o a un consejero profesional en relación con tales materias.

59. Hay entre la gente quien se sienta a la puerta en medio de las sandalias,

mientras en su corazón codicia el puesto de honor

Tradicionalmente en el Oriente ha sido costumbre quitarse las sandalias y

descalzarse antes de entrar a una reunión. La parte de la sala más alejada de la

entrada se considera su cabecera y, por tanto, el lugar de honor donde se sientan

los más destacados de los presentes. Los demás se sientan en orden

descendente hacia la puerta, junto a la cual suele dejarse el calzado, y donde se

sientan los más humildes.

60. Y entre la gente se halla quien pretende poseer el conocimiento interior

Ésta es una referencia a las personas que dicen tener acceso al conocimiento

esotérico, pero cuyo apego a tal conocimiento las aparta, como por un velo, de la

Revelación de la Manifestación de Dios. En otra parte Bahá'u'lláh afirma:

"Aquellos que son los adoradores del ídolo que sus imaginaciones han tallado, y

al que llaman Realidad Interior, tales hombres son en verdad contados entre los

paganos".

61. Cuántos hombres se han retirado a las regiones de la India, negándose las

cosas que Dios declaró lícitas, imponiéndose austeridades y mortificaciones

Estos versículos llevan implícita la prohibición del monacato y del ascetismo.

Véase "Sinopsis y Codificación", sección IV.D.1.y.iii.-iv. En las Palabras del

Paraíso, Bahá'u'lláh añade varios comentarios sobre estas disposiciones, al

declarar: "Vivir en retiro o practicar el ascetismo no es aceptable en presencia de

Dios". Bahá'u'lláh exhorta a quienes recurren a estas prácticas a "observar lo que

sea causa de alegría y júbilo"; asimismo instruye a quienes fijan "su morada en

las cuevas de las montañas" o "acuden de noche a los cementerios" a abandonar

tales usos, ordenándoles que no se priven de los "dones" de este mundo, dones

que han sido creados por Dios para la humanidad. Y en la Tabla de Bishárát, aun

reconociendo las "obras piadosas" de monjes y sacerdotes, Bahá'u'lláh los

exhorta a "abandonar la vida de retiro, a dirigir sus pasos extramuros, y a

ocuparse en lo que les sea de provecho para sí mismos y para los demás".

También les da permiso de "contraer matrimonio y traer al mundo a quien ha de

hacer mención de Dios".

62. Quien se arrogue una Revelación directa de Dios antes del término de mil

años completos

La Dispensación de Bahá'u'lláh durará hasta la venida de la próxima

Manifestación de Dios, Cuyo advenimiento no ha de ocurrir antes "del término de

mil años". Bahá'u'lláh previene que no debe atribuirse a "este versículo" ningún

sentido que no sea su "significado obvio", y en una de Sus Tablas precisa que

"cada año" de este período de mil años se compone de "doce meses conforme al

Corán, y de diecinueve meses de diecinueve días cada uno, conforme al Bayán".

La anunciación a Bahá’u’lláh de Su Revelación, ocurrida en octubre de

1852 en Síyáh-Chál, señala el nacimiento de Su Misión Profética, y, por tanto, el

comienzo de los mil años o más que deben transcurrir antes de la aparición de la

próxima Manifestación de Dios.

63. De esto, precisamente, os advertimos cuando habitábamos en Iráq, y luego

cuando morábamos en la Tierra del Misterio, y ahora, desde este Lugar

Resplandeciente

La "Tierra del Misterio" se refiere a Adrianópolis, en tanto que la frase "este

Resplandeciente Lugar" es una referencia a 'Akká.

64. Entre la gente se halla aquel cuyos conocimientos le han ensoberbecido (...)

quien, al oír los pasos de las sandalias tras de sí, se hace más grande en su

propia estima que Nimrod

En el Oriente ha sido costumbre que los seguidores de un jefe religioso caminen,

por deferencia, uno o dos pasos tras de él.

65. Nimrod

El Nimrod a que se refiere este versículo es, tanto en las tradiciones judías como

islámicas, un Rey que persiguió a Abraham y cuyo nombre pasó a ser símbolo de

gran soberbia.

66. Aghsán

"Aghsán" (plural de Ghu/sn) es una palabra árabe que significa "Ramas". El

término suele ser empleado por Bahá'u'lláh para designar a Sus descendientes

varones. El término tiene consecuencias especiales no sólo por lo que atañe a los

legados y fundaciones, sino también por lo que respecta a la sucesión de la

autoridad después del fallecimiento de Bahá'u'lláh (véase nota 145) y de 'Abdu'l-

Bahá. En el libro de Su Convenio, Bahá'u'lláh nombra a 'Abdu'l-Bahá, Su hijo

mayor, Centro de Su Convenio y Cabeza de la Fe. Por Su parte, en Su

Testamento, 'Abdu'l-Bahá nombra a Su nieto mayor, Shoghi Effendi, Guardián y

Cabeza de la Fe.

Este pasaje del Aqdas prevé, por lo tanto, la sucesión de Aghsán elegidos,

y con ello la institución de la Guardianía, incluyendo la posibilidad de una

interrupción de su línea. El fallecimiento de Shoghi Effendi en 1957 precipitó

justamente la situación prevista en este pasaje, ya que la línea de los Aghsán se

extinguió antes de que se hubiera establecido la Casa Universal de Justicia

(véase nota 67).

67. revertirán al pueblo de Bahá

Bahá'u'lláh preveía la posibilidad de que la línea de Aghsán se extinguiera antes

de establecerse la Casa Universal de Justicia. Bahá'u'lláh señaló que en tal

situación "las fundaciones revertirán al pueblo de Bahá". En los Escritos Bahá'ís

la expresión "pueblo de Bahá" se usa con varios significados diferentes. En este

caso, se describe "quienes no hablan sino con Su permiso y no juzgan sino en

conformidad con lo que Dios ha decretado en esta Tabla". Tras el fallecimiento de

Shoghi Effendi, ocurrido en 1957, las Manos de la Causa de Dios dirigieron los

asuntos de la Causa hasta la elección en 1963 de la Casa Universal de Justicia

(véase nota 183).

68. No os rasuréis la cabeza

En algunas tradiciones religiosas el rasurado de la cabeza suele ser visto

favorablemente. Bahá'u'lláh prohíbe el rasurado de la cabeza y hace ver

claramente que la disposición contenida en Su Súriy-i-/Hajj, por la que se exige

que los peregrinos a la Casa Sagrada en Shiraz se rasuren la cabeza, ha sido

sobreseída por este versículo del Kitáb-i-Aqdas (P&R 10).

69. no es apropiado dejar que el cabello traspase el lóbulo de las orejas

Shoghi Effendi ha puesto de manifiesto que, a diferencia de la prohibición de

rasurarse la cabeza, esta ley por la que se prohíbe dejar crecer el cabello más

allá del lóbulo de la oreja afecta sólo a los hombres. La aplicación de dicha ley

requerirá la correspondiente aclaración de la Casa Universal de Justicia.

70. Para el ladrón se decreta el exilio y la cárcel

Bahá'u'lláh declara que la determinación del grado de la pena, según la gravedad

del delito, compete a la Casa Universal de Justicia (P&R 49). Los castigos por

hurto o robo se corresponden con una condición futura de la sociedad, cuando

habrán de ser complementados y aplicados por la Casa Universal de Justicia.

71. al tercer delito, ponedle una marca en la frente para que, así identificado, no

sea aceptado en las ciudades y países de Dios

La marca que ha de ponerse en la frente sirve para advertir a los demás de las

propensiones del ladrón. Todos los detalles sobre la naturaleza de la marca,

cómo ha de aplicarse, cuánto tiempo debe llevarse o en qué condiciones puede

ser eliminada, así como sobre la gravedad de los varios grados de hurto o robo,

han quedado confiados por Bahá'u'lláh a la decisión de la Casa Universal de

Justicia para cuando la ley se aplique.

72. Quien desee usar vasos de plata y oro es libre de obrar así.

Al permitir en el Bayán el uso de utensilios de oro y plata, el Báb abrogaba la

condena islámica que pesaba sobre su empleo, condena que por lo demás no

tenía su origen en un mandato coránico expreso, sino en las propias tradiciones

musulmanas. Bahá'u'lláh confirma aquí el pronunciamiento del Báb.

73. Al compartir la comida, tened cuidado de no hundir las manos en el contenido

de tazones y fuentes

Esta prohibición fue definida por Shoghi Effendi como "introducir la mano en la

comida". En muchas partes del mundo ha sido costumbre que varias personas

coman con las manos de una misma fuente.

74. Adoptad las costumbres más acordes con el refinamiento

Éste es el primero de varios pasajes alusivos a la importancia del refinamiento y

de la limpieza. La palabra árabe original "la/táfat", vertida aquí por "refinamiento",

tiene una amplia gama de significados con connotaciones tanto físicas como

espirituales, tales como elegancia, gracia, limpieza, urbanidad, cortesía,

amabilidad, delicadeza y benevolencia, incluyendo el hecho de ser sutil, refinado,

santificado y puro. De acuerdo con el contexto de los diversos pasajes en que

aparece en el Kitáb-i-Aqdas, la palabra se ha traducido bien como "refinamiento"

o "limpieza".

75. Aquel que es el Punto de Amanecer de la Causa de Dios no tiene copartícipe

en la Más Grande Infalibilidad

En la Tabla de Ishráqát, Bahá'u'lláh afirma que la Más Grande Infalibilidad es

privativa de las Manifestaciones de Dios. El capítulo 45 de Contestación a unas

preguntas recoge la explicación que 'Abdu'l-Bahá ofrece de este versículo del

Aqdas. 'Abdu'l-Bahá recalca en ella la inseparabilidad que hay entre "infalibilidad"

esencial y las Manifestaciones de Dios, y asevera que "todo lo que de Ellos

emane es idéntico a la verdad y conforme con la realidad"; que las

Manifestaciones "no están a la sombra de las leyes anteriores", y que "todo lo que

digan es la palabra de Dios y todo lo que hagan es una acción recta".

76. A todo padre se le ha impuesto la obligación de instruir a su hijo e hija en el

arte de leer y escribir

En Sus Tablas, 'Abdu'l-Bahá no sólo llama la atención sobre la responsabilidad

que tienen los padres de educar a todos sus hijos, sino que también señala

claramente que la "instrucción y cultura de las hijas es más necesaria que la de

los hijos", ya que en su día éstas serán madres, y las madres son las primeras

educadoras de las nuevas generaciones. Por consiguiente, si a una familia no le

es posible dar una educación a todos los hijos, debe otorgarse preferencia a las

hijas, puesto que con madres educadas los beneficios del conocimiento pueden

difundirse por la sociedad entera de forma rápida y eficaz.

77. Dios ha impuesto una multa a todo adúltero y adúltera, que habrá de ser

pagada a la Casa de Justicia

Aun cuando el término traducido aquí como adulterio se refiere, en su más amplio

sentido, a las relaciones sexuales ilícitas entre personas casadas o no casadas

(véase nota 36 para una definición del término), 'Abdu'l-Bahá señala que el

castigo aquí prescrito se refiere a las relaciones sexuales entre personas no

casadas. Asimismo indica que compete a la Casa Universal de Justicia determinar

la pena correspondiente al adulterio cometido por una persona casada (véase

también P&R 49). En una de Sus Tablas, 'Abdu'l-Bahá Se refiere, a algunas de

las consecuencias espirituales y sociales que acarrea la violación de las leyes de

la moral y, en lo tocante a la pena aquí descrita, indica que la finalidad de esta ley

es hacer patente para todos que tal acto es vergonzoso a los ojos de Dios y que,

en caso de que pueda comprobarse el delito e imponerse la multa consiguiente, el

objetivo principal no es otro que el de poner al descubierto a los transgresores (de

modo que queden avergonzados y deshonrados a los ojos de la sociedad).

'Abdu’l-Bahá afirma que dar publicidad al hecho constituye de por sí el peor

castigo. La Casa de Justicia a que se refiere este versículo es, según cabe

presumir, la Casa Local de Justicia, actualmente conocida como Asamblea

Espiritual Local.

78. nueve mizcales de oro, que serán doblados si repitieren el delito

Un mizcal es una unidad de peso. El peso del mizcal tradicionalmente usado en el

Oriente Medio equivale a 24 nakhuds. Sin embargo, el mizcal usado por los

bahá'ís se compone de 19 nakhuds, "conforme a la especificación del Bayán"

(P&R 23). El peso de nueve de estos mizcales es igual a 32,775 gramos, o lo que

es lo mismo, 1,05374 onzas troy.

Por lo que respecta a la aplicación de la multa, Bahá'u'lláh precisa

claramente que cada multa ulterior es el doble de la precedente (P&R 23); así que

la multa impuesta aumenta en progresión geométrica. La aplicación de la multa

queda diferida a unas condiciones sociales futuras, en cuya sazón la ley será

complementada y aplicada por la Casa Universal de Justicia.

79. Hemos hecho que sea lícito para vosotros escuchar música y canto

'Abdu'l-Bahá ha escrito que entre "ciertas naciones del Oriente la música se

consideraba algo censurable". Aun cuando el Corán no ofrece orientaciones

expresas sobre el tema, para algunos musulmanes escuchar música es un acto

ilícito, en tanto que para otros es tolerable, dentro de ciertos límites y con sujeción

a determinadas condiciones.

En los Escritos Bahá'ís hay varios pasajes que ensalzan la música. 'Abdu'l-

Bahá, por ejemplo, asevera que la "música, cantada o interpretada con

instrumentos, es alimento espiritual del alma y del corazón".

80. ¡Oh vosotros, Hombres de Justicia!

En los escritos de 'Abdu'l-Bahá y Shoghi Effendi se aclara que, si bien la calidad

de miembro de la Casa Universal de Justicia es privativa de los varones, tanto

éstos como las mujeres son elegibles en las elecciones a las Casas de Justicia

Secundaria y Local (actualmente denominadas Asamblea Espiritual Nacional y

Local).

81. Las penas que han de aplicarse por herir o golpear a una persona dependen

de la gravedad de las lesiones; para cada grado el Señor del Juicio ha prescrito

cierta indemnización

Si bien Bahá'u'lláh señala que el grado de la pena depende "de la gravedad de

las lesiones ", no consta que haya detallado el monto de la indemnización

correspondiente a cada grado del delito. Por tanto, la responsabilidad de

determinarlos recae en la Casa Universal de Justicia.

82. En verdad, se os ordena que una vez al mes ofrezcáis una fiesta

Este mandato fundamenta la celebración mensual de festividades bahá'ís, y en

cuanto tal establece la Fiesta de Diecinueve Días. En el Bayán árabe el Báb pide

a Sus seguidores que se reúnan una vez cada diecinueve días con hospitalidad y

camaradería. Bahá'u'lláh confirma este mandato y destaca el papel integrador que

desempeñan tales ocasiones.

'Abdu'l-Bahá y Shoghi Effendi han desarrollado gradualmente la

significación institucional de este mandato. 'Abdu'l-Bahá hace hincapié en la

importancia del carácter espiritual y devocional que revisten estas reuniones.

Shoghi Effendi, amén de explayarse sobre los aspectos devocionales y sociales

de la Fiesta, ha desarrollado el elemento administrativo de tal modo que, al

instituir la Fiesta de forma sistemática, ha dispuesto que haya un período para

consultar sobre los asuntos de la comunidad Bahá’í, y para compartir noticias y

mensajes. En respuesta a una pregunta acerca de si este mandato es

obligatorio, Bahá'u'lláh declaró que no lo era (P&R 48). Shoghi Effendi, en una

carta escrita en su nombre, comenta, además: La asistencia a las Fiestas de

Diecinueve Días no es obligatoria, pero sí muy importante, por lo que todo

creyente debiera considerar que es su deber y privilegio estar presente en tales

ocasiones.

83. Si cazareis con animales o aves de presa, invocad el Nombre de Dios al

enviarlas a perseguir la caza, pues entonces lo que capturen será lícito para

vosotros aun cuando sea hallado muerto

En virtud de esta ley, Bahá'u'lláh simplifica mucho las prácticas y reglas religiosas

del pasado relativas a la caza. Asimismo, Bahá'u'lláh ha afirmado que en esta

norma queda incluido el acto de cazar con armas tales como arcos y flechas,

fusiles y similares; pero que se prohíbe el consumo de la caza si ésta es hallada

muerta en una trampa o red (P&R 24).

84. guardaos de cazar en demasía

Si bien la caza no queda prohibida, Bahá’u’lláh advierte que no debe cazarse en

exceso. A su debido tiempo, la Casa Universal de Justicia tendrá que estudiar qué

cosa constituye un exceso al cazar.

85. no les ha otorgado derecho alguno sobre los bienes de los demás

El mandato de mostrar bondad para con los parientes de Bahá'u'lláh no les

concede a éstos ninguna participación en la propiedad de los demás. Ello

contrasta con la práctica islámica shí'í por la que los descendientes directos de

Mu/hammad tienen derecho a percibir cierta cuota de determinado impuesto.

86. Si alguien intencionadamente destruye con fuego una casa, quemadle

también a él; si alguien deliberadamente le quita la vida a otro, dadle muerte a él

también

La ley de Bahá'u'lláh prescribe la pena de muerte para los casos de homicidio e

incendio premeditado, con la alternativa de prisión perpetua (véase nota 87).

En Sus Tablas, 'Abdu'l-Bahá, a propósito de la diferencia entre venganza y

castigo, afirma que las personas no tienen derecho de vengarse, que la venganza

es despreciada a los ojos de Dios y que el motivo del castigo no es la venganza,

sino la imposición de una pena por el delito cometido. En Contestación a unas

preguntas ratifica que la sociedad, a fin de proteger a sus miembros y defender su

propia existencia, está en su derecho de imponer castigos a los criminales.

Con respecto a esta disposición, en una carta escrita en nombre de Shoghi

Effendi, se explica: En el Aqdas, Bahá'u'lláh estipula la pena de muerte como el

castigo correspondiente al homicidio. Sin embargo, como alternativa permite la

prisión perpetua. Ambas prácticas son acordes con Sus leyes. Quizá a algunos de

nosotros no se nos alcance la razón de ser de todo ello, máxime si la medida no

está de acuerdo con nuestra propia limitada visión. Ahora bien, debemos

aceptarlo, sabiendo que Su Sabiduría, Misericordia y Justicia son perfectas y

están destinadas para la salvación del mundo entero. Si un hombre fuese

injustamente condenado a morir, ¿cabe imaginar que Dios Todopoderoso no le

compensaría en el otro mundo mil veces más por esta injusticia humana? No

puede dejarse de lado una ley salutífera sólo porque en raras ocasiones pueda

castigarse a inocentes. Bahá'u'lláh no especifica los detalles de la ley bahá'í

por la que se castiga el homicidio e incendio premeditado. La ley ha sido

concebida para un estado futuro de la sociedad. Quedan al criterio de la Casa

Universal de Justicia, a la luz de las condiciones que imperen cuando deba regir

la ley, los diversos detalles de la misma, tales como la definición de los grados del

delito, si han de tomarse en cuenta circunstancias atenuantes, y cuál de los dos

castigos prescritos ha de constituir la norma. También se deja a la decisión de la

Casa Universal de Justicia el determinar la manera como deba aplicarse el

castigo.

En relación con el incendio premeditado, también ello depende de qué

"casa" resulte quemada. Evidentemente, hay una enorme diferencia de grado en

el delito que comete una persona que incendia un almacén vacío y otra que

prende fuego a una escuela llena de niños.

87. Si condenarais al incendiario y al homicida a prisión perpetua, ello sería

permisible según lo que estipula el Libro

En respuesta a una pregunta sobre este versículo del Aqdas, Shoghi Effendi

señaló que si bien la pena capital está permitida, se ha dispuesto una alternativa

("prisión perpetua"( "mediante la cual cabe mitigar muy sensiblemente el rigor de

la condena". Shoghi Effendi afirma: "Bahá'u'lláh nos ha dado una opción y, por

tanto, nos faculta para usar nuestro propio criterio dentro de los límites que

impone Su ley". En ausencia de orientaciones expresas en torno a la aplicación

de este aspecto de la ley bahá'í, corresponde a la Casa Universal de Justicia

legislar sobre la materia en el futuro.

88. Dios os ha prescrito el matrimonio

Bahá’u’lláh afirma en una Tabla que, al establecer esta ley, Dios ha hecho del

matrimonio "una fortaleza de bienestar y salvación". La "Sinopsis y Codificación",

sección IV.C.1.a.-o., resume y sintetiza las disposiciones del Kitáb-i-Aqdas y de

"Preguntas y Respuestas" que guardan relación con: el matrimonio y las

condiciones en que se permite (P&R 3, 13, 46, 50, 84 y 92); la ley de los

esponsales (P&R 43); el pago de la dote (P&R 12, 26, 39, 47, 87 y 88); los pasos

que deben seguirse en el supuesto de ausencia prolongada por parte de uno de

los cónyuges (P&R 4 y 27); y otras situaciones diversas (P&R 12 y 47). (Véanse

también notas 89-99.)

89. Guardaos de tomar más de dos esposas. Si alguien se contenta con una sola

compañera de entre las siervas de Dios, tanto él como ella vivirán con

tranquilidad

Si bien el texto del Kitáb-i-Aqdas parece permitir la bigamia, Bahá'u'lláh asimismo

afirma, a modo de consejo, que la tranquilidad y el contento provienen de la

monogamia. En otra Tabla, Bahá’u’lláh subraya la importancia de que la persona

actúe de modo que tal proceder "le reconforte a él y su compañera". 'Abdu'l-Bahá,

el Intérprete autorizado de los Escritos Bahá'ís, declara que de hecho en el texto

del Aqdas se ordena la monogamia. La siguiente cita proviene de una de las

varias Tablas en que aborda el tema:Has de saber que, de conformidad con la ley

de Dios, no se permite la poligamia, ya que se ha estipulado claramente que ha

de haber contentamiento con una sola esposa. Tomar una segunda esposa es un

acto sujeto a que en toda circunstancia se mantenga equidad y justicia entre las

dos esposas. Ahora bien, es absolutamente imposible observar justicia y equidad

para con dos esposas. El hecho de que la bigamia se haya supeditado a una

condición imposible de cumplir es una prueba clara de su prohibición absoluta.

Por lo tanto, no es permisible que un hombre tenga más de una esposa. La

poligamia es una práctica antiquísima y muy extendida entre la mayoría de la

humanidad. Las Manifestaciones de Dios han introducido la monogamia sólo

gradualmente. Por ejemplo, Jesús no prohibió la poligamia, si bien abolió el

divorcio salvo en el caso de fornicación; Mu/hammad limitó a cuatro el número de

esposas, aunque supeditó la pluralidad de esposas a la justicia, y volvió a

autorizar el divorcio; Bahá'u'lláh, al revelar Sus Enseñanzas en un ambiente

islámico, introdujo la monogamia gradualmente según aconsejaban los principios

de la prudencia y el progresivo desenvolvimiento de Su propósito. El hecho de

que dejara a Sus seguidores con un Intérprete infalible de Sus Escritos Le

permitió autorizar en apariencia la bigamia, en el Kitáb-i-Aqdas, al tiempo que

fijaba una condición que posibilitaría a 'Abdu'l-Bahá aclarar posteriormente que el

propósito de la ley era poner en vigor la monogamia.

90. quien desee tomar a su servicio una sirvienta, puede hacerlo con decoro

Bahá'u'lláh afirma que un hombre puede emplear a una sirvienta para labores

domésticas. Esto no se permitía según la costumbre islámica shí'í a menos que el

empleador celebrase un contrato matrimonial con ella. Bahá'u'lláh hace hincapié

en que el "servicio" a que se refiere este versículo es únicamente aquel que "es

realizado por cualquier otro tipo de sirvientes, sean jóvenes o viejos, a cambio de

un salario" (P&R 30). El empleador no tiene derecho a sostener relaciones

sexuales con la sirvienta. Ella es "libre de elegir marido cuando quiera que lo

desee", ya que está prohibido comprar mujeres (P&R 30).

91. Éste es Mi mandato para vosotros. Asíos firmemente a él como ayuda a

vosotros mismos

Si bien el Kitáb-i-Aqdas intima el matrimonio, Bahá'u'lláh aclara que no es

obligatorio (P&R 46). Shoghi Effendi, en una carta escrita en nombre suyo,

también declara que "el matrimonio no es en absoluto una obligación", y afirma

que "en última instancia, es a la persona a quien corresponde decidir si desea

llevar una vida de familia o bien vivir soltero". El que una persona tarde un tiempo

considerable hasta encontrar pareja para casarse, o bien finalmente deba

quedarse soltera, no significa que por tal motivo no pueda cumplir el objetivo de

su vida, un objetivo que es eminentemente espiritual.

92. lo hemos condicionado (...) al permiso de los padres

En una carta escrita en nombre de Shoghi Effendi, figura el siguiente comentario

acerca de esta disposición:Bahá'u'lláh ha expresado claramente que para el

matrimonio bahá'í se requiere el consentimiento de todos los padres vivos. Tal

requisito rige tanto si los padres son bahá'ís como si no, e independientemente de

que estén divorciados desde hace muchos años. Bahá’u’lláh ha establecido esta

gran ley a fin de fortalecer el tejido social, estrechar los lazos del hogar y

depositar en el corazón de los hijos cierta gratitud y respeto hacia quienes, al

darles la vida, hicieron que sus almas emprendieran el viaje eterno hacia el

Creador.

93. No puede contraerse matrimonio sin el pago de una dote

La "Sinopsis y Codificación", sección IV.C.1.j.i.-v., resume las disposiciones

principales referentes a la dote. Estas disposiciones cuentan con antecedentes en

el Bayán.

El novio tiene que pagar una dote a la novia fijada en 19 mizcales de oro

puro para los residentes urbanos, y en 19 mizcales de plata para los residentes

de zonas rurales (véase nota 94). Bahá'u'lláh indica que si, al casarse, el novio no

puede pagar totalmente la dote, se le permite extender un pagaré a la novia (P&R

39). Con la Revelación de Bahá'u'lláh se vuelven a definir y adquieren nuevo

significado muchos conceptos, costumbres e instituciones corrientes. La dote es

una de ellas. La institución de la dote es una costumbre muy antigua, de gran

arraigo en muchas culturas y sumamente variada. En algunos países consiste en

el pago que hacen al novio los padres de la novia; en otros es el pago, llamado

"precio de la novia", que el novio hace a los padres de la novia. En ambos casos

el monto a menudo llega a ser bastante respetable. La ley de Bahá'u'lláh suprime

todas estas variantes y convierte la dote en un acto simbólico por el que el novio

presenta a la novia un regalo de cierto valor limitado.

94. en diecinueve mizcales de oro puro para los residentes urbanos, y en igual

cantidad de plata para los que residen en zonas rurales

Bahá'u'lláh precisa que el criterio para determinar la dote lo constituye el lugar de

residencia permanente del novio, no el de la novia (P&R 87, 88).

95. A quien desee aumentar esta suma le está prohibido exceder el límite de

noventa y cinco mizcales (...) Empero, de acuerdo con el Libro, sería mejor para él

contentarse con el pago del menor valor

En respuesta a una consulta acerca de la dote, Bahá'u'lláh manifiesta:Todo

cuanto ha sido revelado en el Bayán respecto de los residentes de zonas urbanas

o rurales queda aprobado y debe cumplirse. Sin embargo, en el Kitáb-i-Aqdas se

hace mención del "menor valor". Es ésta una referencia a los diecinueve mizcales

de plata estipulados en el Bayán para los residentes de zonas rurales. Ello Le es

más grato a Dios, siempre que las dos partes estén de acuerdo. La finalidad es

promover el bienestar de todos y crear concordia y unión entre las personas. Por

lo tanto, cuanta más consideración se demuestre en estos asuntos, tanto mejor

será (...) El pueblo de Bahá debe asociarse y tratarse mutuamente con el máximo

amor y sinceridad. Debe mostrar atención por los intereses de todos, y

especialmente por los de los amigos de Dios. 'Abdu'l-Bahá, en una de Sus

Tablas, resume algunas de las disposiciones relativas a la determinación de la

dote. La unidad de pago que se menciona en la cita que sigue es el "vá/hid". Un

"vá/hid" equivale a diecinueve mizcales. 'Abdu'l-Bahá precisa:Los residentes

urbanos deben pagar en oro y los residentes de zonas rurales en plata,

dependiendo de los recursos económicos de que disponga el novio. Si es pobre,

paga un vá/hid; si es de medios modestos, paga dos vá/hides; si es acomodado,

tres vá/hides; si es adinerado, cuatro vá/hides; y si es muy rico, cinco vá/hides. El

asunto, en verdad, es una cuestión que ha de acordarse entre el novio, la novia y

los padres respectivos. Sea cual sea el arreglo a que se llegue, el acuerdo deberá

ser respetado.En esta misma Tabla, 'Abdu'l-Bahá aconseja a los creyentes que

remitan las preguntas referentes a la aplicación de esta ley a la Casa Universal de

Justicia, institución dotada de "autoridad para legislar". 'Abdu'l-Bahá recalca que

"es este cuerpo el que ha de promulgar leyes y legislar sobre materias

secundarias que no aparezcan de manera explícita en el Texto Sagrado".

96. si uno de Sus siervos se propone viajar, debe señalar a su esposa un plazo

en que él ha de regresar a su hogar

En el supuesto de que el marido partiera sin informar a su mujer de la fecha de

regreso y no se tuvieran noticias suyas ni hubiera rastro de él, Bahá'u'lláh declara

que, en tal caso, si el marido conocía la ley prescrita en el Kitáb-i-Aqdas, la mujer

puede volverse a casar después de haber esperado un año entero. Sin embargo,

si el marido no conocía la ley, la mujer debe esperar hasta tener noticias suyas

(P&R 4).

97. le incumbe a ella esperar por un período de nueve meses, pasado el cual no

hay impedimento para que tome otro esposo

En caso de que el marido no cumpla su compromiso de regresar antes de

agotarse el plazo señalado, ni dé notificación del retraso a su mujer, la esposa

deberá esperar nueve meses, pasados los cuales podrá contraer nuevo

matrimonio, si bien es preferible que aguarde más tiempo (por lo que respecta al

calendario bahá'í, véase nota 147).

Bahá'u'lláh afirma que si, en tales circunstancias, le llegasen a la esposa

noticias de "la muerte u homicidio de su marido", igualmente deberá esperar

nueve meses antes de volver a casarse (P&R 27). Por otra parte, en una Tabla,

'Abdu'l-Bahá aclara que el plazo de espera de nueve meses que sigue a la noticia

de la muerte del marido rige sólo si éste fallece mientras se hallaba ausente, pero

no si muere estando en su hogar.

98. deberá actuar de acuerdo con lo que es loable

Bahá'u'lláh define "el proceder que es loable" como "el ejercicio de la paciencia"

(P&R 4).

99. dos testigos justos

Por lo que respecta a los testigos, Bahá'u'lláh resuelve que "el criterio de

justedad" se entienda en el sentido de "buena reputación entre la gente".

Bahá’u’lláh afirma que no es necesario que los testigos sean bahá'ís, ya que "El

testimonio de todos los siervos de Dios, de cualquier fe o creencia, es aceptable

ante Su Trono" (P&R 79).

100. Si surgiere resentimiento o aversión entre esposo y esposa, él no ha de

divorciarse de ella, sino aguardar pacientemente durante un año completo

El divorcio es condenado enérgicamente en las Enseñanzas Bahá'ís. No

obstante, si los esposos llegasen a manifestarse aversión o resentimiento, se

permite el divorcio después de transcurrido un año entero. Durante este año de

paciencia, el marido está obligado a mantener económicamente a su mujer y a

sus hijos, al tiempo que se encarece a la pareja a que se esfuerce por reconciliar

sus diferencias. Shoghi Effendi afirma que tanto el marido como la mujer "tienen el

mismo derecho a solicitar el divorcio", esto es, siempre que uno de ellos "crea que

es absolutamente necesario".

En "Preguntas y Respuestas", Bahá'u'lláh abunda más en varios temas

relacionados con el año de paciencia, su observancia (P&R 12), el

establecimiento de la fecha de comienzo (P&R 19 y 40), las condiciones de la

reconciliación (P&R 38), así como el papel de los testigos y de la Casa Local de

Justicia (P&R 73 y 98). En cuanto a los testigos, la Casa Universal de Justicia

aclara que, en los casos de divorcio, las Asambleas Espirituales realizan

actualmente los deberes de los testigos.

En la "Sinopsis y Codificación", sección IV.C.2.a.-i., se resumen los

pormenores de las leyes bahá'ís sobre el divorcio.

101. el Señor ha prohibido el procedimiento al que recurríais anteriormente

cuando os divorciabais tres veces de una mujer

La afirmación hace referencia a una ley islámica, descrita en el Corán, según la

cual en ciertas condiciones un hombre no podía volver a casarse con la misma

mujer de la que se hubiera divorciado, sin antes mediar el casamiento y divorcio

de ésta con otro hombre. Bahá'u'lláh afirma que es ésta la práctica que ha sido

prohibida en el Kitáb-i-Aqdas (P&R 31).

102. El que se haya divorciado de su esposa puede optar por casarse de nuevo

con ella, después del transcurso de cada mes, si hay afecto y consentimiento

mutuos, y siempre que ella no haya tomado otro esposo (...) a menos que,

obviamente, las circunstancias de ella cambien

En una carta escrita en su nombre, Shoghi Effendi declara que la intención de la

expresión "el transcurso de cada mes" no es poner una limitación, y que una

pareja que esté divorciada puede volver a casarse en cualquier momento después

del divorcio, siempre (claro es( que ninguna de las partes esté entonces casada

con otra persona.

103. el semen no es impuro

En varias tradiciones religiosas y en la práctica del Islam shí'í el semen ha sido

declarado ritualmente impuro. Bahá'u'lláh ha borrado aquí este concepto. (Véase

también nota 106.)

104. sujetaos (...) a la cuerda del refinamiento

'Abdu'l-Bahá se refiere al efecto de "la pureza y santidad, la limpieza y el

refinamiento" en la exaltación de "la condición humana" y en "el desarrollo de la

realidad interior del hombre". 'Abdu'l-Bahá declara: "El hecho de tener un cuerpo

inmaculado y puro ejerce influencia en el espíritu del hombre". (Véase también

nota 74.)

105. Lavad toda cosa manchada con agua que no haya sufrido alteración en

ninguna de las tres propiedades

Las "tres propiedades" a que se refiere este versículo son cambios en el color,

sabor u olor del agua. Bahá'u'lláh ofrece más indicaciones en torno a la pureza y

el punto en que deja de considerarse apta para ser empleada (P&R 91)

106. Dios ha abolido el concepto de "impureza" por el cual diversas cosas y

pueblos han sido considerados impuros

Bahá'u'lláh ha abolido el concepto de "impureza" ritual, tal como lo entienden y

practican algunas sociedades tribales y las comunidades religiosas de ciertas

Dispensaciones anteriores. Bahá’u’lláh declara que mediante Su propia

Revelación "todas las cosas creadas fueron sumergidas en el mar de la

purificación". (Véanse también notas 12, 20 y 103.)

107. primer día de Ri/dván

El texto constituye una referencia a la llegada de Bahá'u'lláh y Sus compañeros al

Jardín Najíbíyyih, situado en las afueras de la ciudad de Bagdad, y más conocido

posteriormente para los bahá'ís como el Jardín de Ri/dván. El acontecimiento,

ocurrido en abril de 1863, treinta y un días después de Naw-Rúz, señaló el

comienzo del período durante el cual Bahá'u'lláh declaró Su Misión a Sus

compañeros. En una Tabla, Él se refiere a Su Declaración como "el Día de la

suprema felicidad", y describe el Jardín de Ri/dván como "el Lugar desde donde

Él derramó sobre toda la creación los esplendores de Su Nombre, el

Todomisericordioso". Bahá’u’lláh pasó doce días en este Jardín antes de partir a

Estambul, lugar al que había sido desterrado. La Declaración de Bahá’u’lláh se

celebra anualmente con la Festividad de Ri/dván, que dura doce días, y que es

descrita por Shoghi Effendi como "la más santa y más significativa de todas las

festividades bahá’ís" (véanse notas 138 y 140).

108. el Bayán

El Bayán, el Libro Madre de la Dispensación Bábí, fue revelado por el Báb en dos

partes, una en persa y la otra en árabe. El Bayán es el repositorio de las leyes y

preceptos de la Dispensación del Báb. En él se atesora la mayoría de las

referencias y tributos dirigidos a "Aquel a Quien Dios Manifestará" (Bahá’u’lláh),

de cuyo advenimiento el Báb fue heraldo. En Dios Pasa, Shoghi Effendi indica

que el Bayán debe ser visto, "fundamentalmente, como un elogio dedicado al

Prometido, más que como un código de leyes y disposiciones destinadas a servir

de directriz para las generaciones del futuro". 'Abdu'l-Bahá ha escrito: "El Bayán

ha sido sobreseído por el Kitáb-i-Aqdas, salvo en lo que toca a las leyes que han

sido confirmadas y mencionadas en el Kitáb-i-Aqdas".

109. la destrucción de libros

En la Tabla de Ishráqát, Bahá'u'lláh, tras referirse al hecho de que el Báb había

sometido las leyes del Bayán a Su sanción, afirma haber puesto en vigor algunas

de las leyes del Báb "incorporándolas al Kitáb-i-Aqdas con términos diferentes", y

que otras, empero, han quedado descartadas. En lo tocante a la destrucción de

libros, el Bayán ordenaba que los seguidores del Báb destruyesen todos los libros

excepto los escritos en defensa de la Causa de la Religión de Dios. Bahá'u'lláh

abroga esta ley del Bayán.

En cuanto a la naturaleza y severidad de estas leyes, en una carta escrita

en nombre de Shoghi Effendi, se explica:Las severas leyes y preceptos revelados

por el Báb sólo pueden ser comprendidos y entendidos debidamente si se

interpretan a la luz de Sus afirmaciones acerca de la naturaleza, el objetivo y el

carácter de Su propia Dispensación. Tal y como ponen de manifiesto dichas

afirmaciones, en esencia la Dispensación Bábí revistió el carácter de una

revolución religiosa (y, claro es, social), motivo por el que su duración tuvo que

ser breve, pero repleta de acontecimientos trágicos, de reformas radicales y

enérgicas. Las drásticas medidas puestas en vigor por el Báb y Sus seguidores

estaban destinadas a socavar los cimientos mismos de la ortodoxia shí'í, y a dejar

expedito el camino para la venida de Bahá'u'lláh. Por lo tanto, a fin de sostener la

independencia de la nueva Dispensación y preparar el terreno para la Revelación

ya próxima de Bahá'u'lláh, el Báb tenía que revelar leyes muy severas, la mayoría

de las cuales nunca llegarían a entrar en vigor. Ahora bien, el solo hecho de

revelarlas era en sí mismo prueba del carácter independiente de Su Dispensación

y bastó para crear una agitación tan extendida y despertar tal oposición entre los

elementos del clero como para que éstos finalmente Le llevaran al martirio.

110. Os hemos permitido estudiar aquellas ciencias que os sean de provecho, no

las que terminan en vanas disputas

Los Escritos Bahá'ís intiman a que se adquiera el conocimiento y a que se

estudien las artes y las ciencias. A los bahá'ís se les exhorta a que respeten a las

personas doctas y consumadas, y se les desaconseja ocuparse en estudios que

sólo originen discusiones inútiles.

En Sus Tablas, Bahá'u'lláh aconseja a los creyentes que estudien las

ciencias y artes que sean "útiles" y promuevan "el progreso y el adelanto" de la

sociedad. También les previene contra las ciencias que "comienzan con palabras

y terminan con palabras" y cuyo estudio lleva a "vanas disputas". Shoghi Effendi,

en una carta escrita en su nombre, compara las ciencias que "comienzan con

palabras y terminan con palabras" con "infructuosas incursiones en el área de las

filigranas metafísicas". En otra carta explica que Bahá'u'lláh, al referirse a tales

"ciencias", aludía en primer lugar a esa clase de "tratados y comentarios

teológicos que abruman la mente humana y no la ayudan a alcanzar la verdad".

111. Quien conversó con Dios

"Quien conversó con Dios" es el título con que tradicionalmente se refieren los

judíos y los musulmanes a Moisés. Bahá’u’lláh afirma que con la venida de Su

propia Revelación "los oídos humanos han tenido el privilegio de oír lo que oyó en

el Sinaí Quien conversó con Dios".

112. Sinaí

El monte en que Dios reveló la Ley a Moisés.

113. Espíritu de Dios

Éste es uno de los títulos usados en las Escrituras islámicas y bahá'ís para

designar a Jesucristo.

114. el Carmelo (...) Sión

El Carmelo, la "Viña de Dios", es el monte situado en Tierra Santa donde se

hallan el Santuario del Báb y la sede del centro administrativo mundial de la Fe.

Sión es una de las colinas de Jerusalén en que tradicionalmente se cree

que se halla enterrado el Rey David. Sión simboliza a Jerusalén como Ciudad

Santa.

115. del Arca Carmesí

El "Arca Carmesí" se refiere a la Causa de Bahá'u'lláh. Sus seguidores se

designan como los "compañeros del Arca Carmesí", a los que el Báb alaba en el

Qayyúmu'l-Asmá'.

116. ¡Oh Emperador de Austria! Aquel que es la Aurora de la Luz de Dios residía

en la prisión de 'Akká cuando emprendiste viaje para visitar la Mezquita de Aq/sá

En 1869, Francisco José (Franz Joseph, 1830-1916), Emperador de Austria y Rey

de Hungría, fue a Jerusalén en calidad de peregrino. Mientras estuvo en Tierra

Santa dejó escapar la oportunidad de informarse sobre Bahá'u'lláh, Quien a la

sazón se hallaba prisionero en 'Akká (Acre).

La Mezquita Aq/sá, literalmente la Mezquita "Más Distante", es mencionada

en el Corán y ha pasado a identificarse con el Monte del Templo de Jerusalén.

117. ¡Oh Rey de Berlín!

El Káiser Guillermo I (Wilhelm Friedrich Ludwig, 1797-1888), séptimo Rey de

Prusia, fue proclamado primer Emperador de Alemania en enero de 1871 en

Versalles (Francia), después de la victoria de Alemania sobre Francia en la

Guerra Franco-Prusiana.

118. aquel cuyo poder excedía a tu poder y cuyo rango superaba el tuyo

La frase hace referencia a Napoleón III (1808-1873), Emperador de los franceses,

a quien muchos historiadores consideraban el monarca occidental más destacado

de la época. Bahá'u'lláh dirigió dos Tablas a Napoleón III, en la segunda de las

cuales le advirtió proféticamente con toda claridad: "tu reino se verá sumido en la

confusión y tu imperio se te escapará de las manos", y "las conmociones

sacudirán a todo el pueblo de ese país".

Al cabo de un año, en 1870, Napoleón III sufrió en la batalla de Sedán una

tremenda derrota a manos del Káiser Guillermo I. Napoleón III se exilió a

Inglaterra, donde murió tres años después.

119. ¡Oh habitantes de Constantinopla!

La palabra que aquí se traduce por "Constantinopla" es, en el original, "Ar-Rúm" o

"Roma". El término ha estado generalizado en el Oriente Medio y ha pasado de

ser una referencia a Constantinopla y al Imperio Romano de Oriente, a designar

la ciudad e imperio de Bizancio y, posteriormente, el Imperio Otomano.

120. ¡Oh Punto situado en las orillas de los dos mares!

La invocación hace referencia a Constantinopla, llamada ahora Estambul. Es la

mayor ciudad y puerto de Turquía y está situada a orillas del Bósforo, estrecho de

cerca de 31 kilómetros de longitud que une el Mar Negro con el Mar de Mármara.

Constantinopla fue la capital del Imperio Otomano desde 1453 hasta 1922.

Durante la estadía de Bahá'u'lláh en esta ciudad, ocupaba el trono el tiránico

Sultán 'Abdu'l-'Azíz. Los sultanes otomanos poseían igualmente la condición de

califas, jefes del Islam sunní. Bahá'u'lláh previó la caída del califato, hecho que

ocurrió al ser abolido en 1924.

121. ¡Oh riberas del Rin!

'Abdu'l-Bahá explica en una de Sus Tablas escrita antes de la Primera Guerra

Mundial (1914-1918), que Bahá'u'lláh, al mencionar que había visto las riberas del

Rin "cubiertas de sangre", se refería a la Guerra Franco-Prusiana (1870-1871) y a

que aún había de venir más sufrimiento.

En Dios Pasa, Shoghi Effendi afirma que el "tratado opresivamente severo"

que se le impuso a Alemania después de su derrota en la Primera Guerra Mundial

"provocó 'las lamentaciones de Berlín' que habían sido presagiadas medio siglo

antes".

122. oh Tierra de /Tá

"/Tá" es la letra inicial de /Tihrán (Teherán), la capital de Irán. Bahá'u'lláh a

menudo recurre a la letra inicial para representar ciertos nombres de lugares. De

acuerdo con el sistema de cálculo abjad, el valor numérico de /Tá es nueve,

equivalente, a su vez, al valor numérico del nombre "Bahá".

123. dentro de ti nació la Manifestación de Su Gloria

Alusión al nacimiento de Bahá'u'lláh, que tuvo lugar en Teherán el 12 de

noviembre de 1817.

124. ¡Oh Tierra de Khá!

Referencia a la provincia iraní de Khurásán y a sus zonas vecinas, entre las que

se incluye la ciudad de 'Ishqábád (Ashkhabad).

125. Si alguien obtiene cien mizcales de oro, diecinueve de ellos son de Dios y

han de serle entregados a Él

Con este versículo se establece el /Huqúqu'lláh (el Derecho de Dios), la ofrenda

de una porción fija del valor de los bienes del creyente. Esta ofrenda se hacía a

Bahá'u'lláh como Manifestación de Dios y luego, después de Su Ascensión, a

'Abdu'l-Bahá, en Su calidad de Centro del Convenio. 'Abdu'l-Bahá dispone en Su

Testamento que el /Huqúqu'lláh debe ofrecerse "a través del Guardián de la

Causa de Dios". Al no haber ahora Guardián, se ofrece por conducto de la Casa

Universal de Justicia, en tanto Cabeza de la Fe. Este fondo se usa para promover

la Fe de Dios y sus intereses, al igual que para varios fines filantrópicos. La

ofrenda del /Huqúqu'lláh es una obligación espiritual cuyo cumplimiento queda a

la conciencia de cada bahá'í. Si bien la comunidad suele recibir recordatorios e

información sobre los requisitos de la ley del /Huqúqu'lláh, a ningún creyente se le

puede solicitar personalmente que lo pague. Varios pasajes de "Preguntas y

Respuestas" abordan y amplían aspectos diversos de la ley. El pago del

/Huqúqu'lláh se basa en el cálculo del valor de los bienes personales. Si alguien

posee bienes iguales en valor a por lo menos diecinueve mizcales de oro (P&R

8), queda obligado espiritualmente a pagar, una sola vez, el diecinueve por ciento

del monto total a título de /Huqúqu'lláh (P&R 89). En lo sucesivo, y cada vez que

los ingresos de la persona, tras saldar los gastos correspondientes, aumentan el

valor de sus bienes en un monto de al menos diecinueve mizcales de oro, debe

pagarse el diecinueve por ciento de este incremento, y así sucesivamente con

cada aumento ulterior (P&R 8, 90.)

Quedan exentas del pago del /Huqúqu'lláh ciertas categorías de bienes,

como la residencia (P&R 8, 42, 95). Asimismo, se apuntan algunas disposiciones

especiales destinadas a cubrir casos de pérdidas económicas (P&R 44, 45),

inversiones que no arrojen beneficios (P&R 102) y el pago del /Huqúq en caso de

fallecimiento de la persona (P&R 9, 69, 80). (Sobre este último supuesto, véase

nota 47).

En la recopilación titulada El /Huqúqu'lláh aparecen recogidas

amplias citas de Tablas, Preguntas y Respuestas y de otros Escritos sobre el

significado espiritual del /Huqúqu'lláh, así como sobre los pormenores de su

aplicación.

126. Ante Nuestro Trono han llegado varias peticiones de los creyentes relativas

a las leyes de Dios (...) Por consiguiente, hemos revelado esta Sagrada Tabla y la

hemos engalanado con el manto de Su Ley, para que por ventura la gente cumpla

los mandamientos de Su Señor

"Durante varios años y desde diversos países (afirma Bahá’u’lláh en una Tabla(

llegaron a la Santísima Presencia peticiones por las que se imploraban las leyes

de Dios, mas Nosotros contuvimos la Pluma hasta que hubo llegado el tiempo

fijado". Bahá’u’lláh reveló el Kitáb-i-Aqdas, el Repositorio de las leyes de Su

Dispensación, no sin antes haber dejado que transcurrieran veinte años desde el

nacimiento de Su Misión Profética en el Síyáh-Chál de Teherán. Incluso después

de revelado, el Aqdas quedó retenido cierto tiempo, a instancias Suyas, antes de

ser remitido a los amigos de Persia. Con esta demora (fruto del designio divino(

en la revelación de las leyes básicas de Dios destinadas a esta época, y con la

subsiguiente puesta en vigor gradual de sus disposiciones, viene a ilustrarse el

principio de la revelación progresiva, principio que tiene vigencia incluso dentro

de cada ministerio profético.

127. Punto carmesí

Ésta es una referencia a la ciudad-prisión de 'Akká. En las Escrituras bahá'ís se

usa la palabra "carmesí" en varios sentidos alegóricos y simbólicos. (Véase

también nota 115.)

128. el Sadratu'l-Muntahá

Literalmente "el Loto más lejano", término traducido por Shoghi Effendi como "el

árbol más allá del cual no hay paso". En el Islam la expresión se usa como

símbolo (por ejemplo, en los relatos del Viaje Nocturno de Mu/hammad) para

marcar ese punto en los cielos que ni los hombres ni los ángeles pueden

traspasar en su acercamiento a Dios. De este modo se fijan los límites del

conocimiento divino revelado a la humanidad. De ahí que la expresión sea objeto

de uso frecuente en los Escritos Bahá'ís como designación de la Manifestación de

Dios mismo. (Véase también nota 164.)

129. el Libro Madre

El término "Libro Madre" se usa generalmente para designar el Libro central de

una Dispensación religiosa. En el Corán y en los hadices islámicos, el término se

usa como referencia al propio Corán. En la Dispensación Bábí, el Bayán es el

Libro Madre, en tanto que el Kitáb-i-Aqdas lo es de la Dispensación de

Bahá'u'lláh. Por otra parte, en una carta escrita en su nombre, el Guardián afirma

que este concepto puede usarse también como "término colectivo que indica el

conjunto de las Enseñanzas reveladas por Bahá'u'lláh". También se usa en un

sentido más amplio como designación del Depósito divino de la Revelación.

130. Quienquiera que interprete cuanto se ha hecho descender desde el cielo de

la Revelación y altere su significado evidente

En varias de Sus Tablas, Bahá'u'lláh reafirma la distinción entre los versículos

alegóricos, susceptibles de interpretación, y los versículos referidos a temas tales

como las leyes y disposiciones, el culto y las prácticas religiosas, cuyo significado

es evidente y por tanto reclaman la obediencia de los creyentes.

Como se explica en las notas 145 y 184, Bahá'u'lláh designó a 'Abdu'l-

Bahá, Su Hijo mayor, como Sucesor Suyo e Intérprete de Sus Enseñanzas. A Su

vez, Abdu'l-Bahá nombró a Su nieto mayor, Shoghi Effendi, intérprete de la

Sagrada Escritura y Guardián de la Causa. Las interpretaciones de 'Abdu'l-Bahá y

Shoghi Effendi se consideran divinamente guiadas y revisten carácter vinculante

para los bahá'ís.

La existencia de interpretaciones autorizadas no es óbice para que cada

cual emprenda por su cuenta el estudio de las Enseñanzas, y en esa medida

madure una interpretación o comprensión personal. Sin embargo, en los Escritos

bahá'ís se hace una clara distinción entre la interpretación autorizada y la

comprensión que cada uno logra mediante el estudio de las Enseñanzas. Las

interpretaciones particulares, al estar basadas en una comprensión personal de

las Enseñanzas, constituyen el fruto de la facultad racional humana y bien pueden

contribuir a una mejor inteligencia de la Fe. Sin embargo, tales puntos de vista

carecen de autoridad. Por ello suele advertirse a los creyentes que, al exponer

sus propias ideas, no contradigan la autoridad de las palabras reveladas, ni

nieguen o pongan en entredicho la interpretación autorizada, ni entren tampoco

en polémicas. Antes bien, lo que les corresponde es exponer sus pensamientos

como una contribución al conocimiento general, dejando en claro que se trata de

opiniones meramente personales.

131. Guardaos de acercaros a los estanques públicos de los baños persas

Bahá'u'lláh prohíbe usar los estanques que se hallan en los baños públicos

persas. En estos baños tradicionales era costumbre que muchas personas se

lavaran en un mismo estanque cuyas aguas sólo a intervalos infrecuentes eran

renovadas. En consecuencia, el agua, amén de despedir un olor por demás

repulsivo, presentaba un aspecto turbio, sucio y antihigiénico.

132. Evitad asimismo los estanques malolientes de los patios de las casas persas

En Persia, la mayoría de las casas disponían en sus patios de un estanque o

aljibe que servía como depósito de agua destinada a la limpieza, el lavado y otros

menesteres domésticos. Dado que el agua quedaba estancada y no se renovaba

sino hasta después de pasadas varias semanas, era normal que acabara

despidiendo olores sumamente desagradables.

133. Os está prohibido contraer matrimonio con la esposa de vuestro padre

Con este versículo se prohíbe expresamente el matrimonio con la propia

madrastra. La prohibición también vale por lo que respecta al casamiento con el

padrastro. Cuando Bahá'u'lláh expresa una ley que entraña determinada relación

entre hombre y mujer, la misma ley es válida, mutatis mutandis, en el sentido

inverso de la relación, es decir, entre mujer y hombre, a menos que el contexto

haga imposible tal cosa. 'Abdu'l-Bahá y Shoghi Effendi han confirmado que, si

bien las madrastras son la única categoría de parientes mencionada en el texto, el

hecho en sí no significa que sean permisibles todas las demás uniones dentro de

una familia. Bahá'u'lláh afirma que corresponde a la Casa de Justicia legislar

"sobre la legitimidad y demás supuestos relativos al matrimonio consanguíneo"

(P&R 50). 'Abdu'l-Bahá escribe que cuanto más distante es la consanguinidad de

la pareja, tanto mejor, ya que tales matrimonios constituyen la base del bienestar

físico de la humanidad y favorecen la camaradería entre las personas.

134. la cuestión de los muchachos

En el original árabe, y en este preciso contexto, la palabra traducida aquí como

"muchachos" implica la pederastia. Shoghi Effendi ha interpretado esta referencia

como una prohibición de todas las relaciones homosexuales.

Las enseñanzas bahá'ís sobre la moral sexual se centran en el matrimonio

y la familia en tanto cimiento de toda la estructura de la sociedad humana, y,

como tales enseñanzas, están destinadas a proteger y fortalecer esa divina

institución. Por consiguiente, la ley bahá'í sólo considera lícitas las relaciones

sexuales que tienen lugar entre un hombre y la mujer con la que está casado.

En una carta escrita en nombre de Shoghi Effendi se consigna lo siguiente:

Por muy leal y elevado que sea el amor entre dos personas del mismo

sexo, está mal permitir que tal amor halle su expresión en actos sexuales. Decir

que es ideal no es excusa. Bahá'u'lláh prohíbe inequívocamente toda clase de

inmoralidad, y así es como considera las relaciones homosexuales (al margen de

que sean contrarias a la naturaleza). Sufrir de esto supone, para cualquier alma

consciente, una gran carga. Ahora bien, con el consejo y la ayuda de los médicos,

con un esfuerzo firme y resuelto y con la ayuda de la oración, este defecto puede

ser superado por la persona.

Bahá'u'lláh prevé que la Casa Universal de Justicia determine, de acuerdo

con el grado de la falta, las penas correspondientes al adulterio y la sodomía

(P&R 49).

135. A nadie le es permitido musitar versículos sagrados ante la mirada de la

gente mientras camina por la calle o en el mercado

La prohibición alude a la costumbre de ciertos clérigos y jefes religiosos de

anteriores Dispensaciones, quienes, por hipocresía y afectación, y con el fin de

obtener la alabanza de sus seguidores, hacían demostración ostentosa de piedad

musitando oraciones en lugares públicos. Bahá'u'lláh prohíbe semejante

comportamiento y recalca la importancia de la humildad y de la auténtica

devoción a Dios.

136. A toda persona se le ha impuesto la obligación de escribir testamento

Conforme a las Enseñanzas de Bahá'u'lláh, toda persona tiene el deber de dejar

testamento, y es libre de disponer de sus bienes según sea su voluntad (véase

nota 38).

Bahá'u'lláh afirma que, al redactar el testamento, la "La persona goza de

autoridad plena sobre sus bienes", ya que Dios ha permitido al individuo

"proceder de la manera como desee con lo que Él le ha concedido" (P&R 69). En

el Kitáb-i-Aqdas quedan señaladas las disposiciones relativas a la distribución de

la herencia en el supuesto de intestado. (Véanse notas 38-48.)

137. del Más Grande Nombre

Tal y como se explica en la nota 33, el Más Grande Nombre de Dios puede asumir

varias formas, todas ellas basadas en la palabra "Bahá". Los bahá'ís del oriente

suelen cumplir esta intimación del Aqdas encabezando el testamento con frases

como "Oh Tú, Gloria del Todoglorioso", "En el nombre de Dios, el Todoglorioso" o

"Él es el Todoglorioso", y otras parecidas.

138. Todas las Fiestas han llegado a su culminación en las dos Más Grandes

Festividades y en las otras dos Festividades que caen en el día doble

Este pasaje establece cuatro grandes festividades del año bahá'í. Las dos que

Bahá'u'lláh designa como "las dos Más Grandes Festividades" son: primero, la

Festividad de Ri/dván, con la que se conmemora la Declaración que durante doce

días, de abril a mayo de 1863, Bahá'u'lláh hizo de Su Misión Profética en el Jardín

de Ri/dván en Bagdad, y a la cual se refiere como a "la Reina de las

Festividades"; y segundo, la Declaración del Báb, acontecimiento que tuvo lugar

en Shiraz en mayo de 1844. Tanto el primero como el noveno y duodécimo días

de la festividad de Ri/dván, así como el día de la Declaración del Báb, son Días

Sagrados (P&R 1). Las "otras dos Festividades" son las correspondientes a los

aniversarios del nacimiento de Bahá'u'lláh y del Báb. En el calendario lunar

musulmán ambas fechas caen en días consecutivos: el nacimiento de Bahá'u'lláh,

el segundo día de mu/harram de 1233 d.h. (12 de noviembre de 1817); y el

nacimiento del Báb, el primer día del mismo mes del año 1235 d.h. (20 de octubre

de 1819). De ahí que sea conocido como el "Doble Natalicio". Bahá'u'lláh declara

que estos dos días se cuentan como uno solo a los ojos de Dios (P&R 2).

También afirma que si ambos días caen en el mes de ayuno, el mandato de

ayunar no les afecta (P&R 36). Dado que el calendario bahá'í (véanse notas 26 y

147) es un calendario solar, corresponderá a la Casa Universal de Justicia

determinar si el Doble Natalicio Sagrado ha de celebrarse según el calendario

solar o lunar.

139. el primer día del mes de Bahá

En el calendario bahá'í se da el nombre de "Bahá" al primer mes del año y al

primer día de cada mes. El día de Bahá del mes de Bahá es, por tanto, el Año

Nuevo bahá'í (Naw-Rúz), festividad instituida primeramente por el Báb y luego

confirmada aquí por Bahá'u'lláh (véanse notas 26 y 147).

Además de los siete Días Sagrados instituidos en estos pasajes del Kitáb-i-

Aqdas, en vida de Bahá’u’lláh también se conmemoraba como Día Sagrado el

Martirio del Báb. Como corolario, 'Abdu'l-Bahá agregó la observancia de la

Ascensión de Bahá'u'lláh, por lo que todo ello totaliza nueve Días Sagrados.

Además suelen guardarse otros dos aniversarios, durante los cuales no se

suspende el trabajo, a saber, el Día del Convenio y el aniversario del

Fallecimiento de 'Abdu'l-Bahá. Véase la sección sobre el calendario bahá'í en The

Bahá'í World, volumen XVIII.

140. La Más Grande Festividad es, realmente, la Soberana de las Festividades

El versículo alude a la Festividad de Ri/dván (véanse notas 107 y 138).

141. Anteriormente Dios había impuesto a cada uno de los creyentes el deber de

ofrendar ante Nuestro trono, de entre sus bienes, regalos de inestimable valor.

Ahora (...) les hemos absuelto de esa obligación

Este pasaje viene a abrogar una disposición del Bayán por la que se decretaba

que todos los objetos sin par en su género debían entregarse a Aquel a Quien

Dios manifestará cuando hiciera Su aparición. El Báb explica que, siendo

incomparable la Manifestación de Dios, todo lo que no tenga par en su género

debe reservarse para Él por derecho propio, a menos que Él resuelva decretar

otra cosa.

142. a la hora del alba

Con respecto a la asistencia a las oraciones matutinas del Mashriqu'l-Adhkár (la

Casa de Adoración bahá'í), aunque la hora que se señala de hecho en el Libro de

Dios es "la hora del alba", no obstante es aceptable que los rezos se hagan en

cualquier momento desde "muy de madrugada, entre el amanecer y la salida del

sol, y hasta dos horas después de la salida del sol" (P&R 15).

143. Estas Tablas están adornadas con el sello de Quien hace despuntar el alba,

Quien hace oír Su voz entre los cielos y la tierra

Bahá'u'lláh afirma repetidamente la absoluta integridad de Sus Escritos en tanto

Palabra de Dios. Varias de Sus Tablas también llevan la marca de alguno de Sus

sellos. The Bahá'í World, volumen V, p. 4, reproduce fotográficamente varios de

los sellos de Bahá'u'lláh.

144. Es inadmisible que el hombre, habiendo sido dotado de razón, consuma lo

que le priva de ella

Los Escritos Bahá'ís contienen numerosas referencias a la prohibición del

consumo de vino u otras bebidas embriagantes. En ellas se describen los efectos

destructivos que esas bebidas alcohólicas pueden acarrearle a la persona. En

una de Sus Tablas, Bahá'u'lláh dice:

Cuidaos de no trocar el Vino de Dios por vuestro propio vino, pues

entorpece vuestra mente y hace apartarse vuestro rostro del Semblante de Dios,

el Todoglorioso, el Incomparable, el Inaccesible. No os acerquéis a él, puesto que

os ha sido prohibido por el mandato de Dios, el Exaltado, el Todopoderoso.

'Abdu'l-Bahá explica que el Aqdas prohíbe "tanto las bebidas fuertes como

las suaves", y expresa que la razón de prohibir el consumo de bebidas

alcohólicas obedece a que "el alcohol descarría la mente y produce el

debilitamiento del cuerpo".

Shoghi Effendi, en cartas escritas en nombre suyo, afirma que esta

prohibición incluye no solamente el consumo de vino sino de "todo lo que

trastorna la mente", y aclara que la ingestión de alcohol sólo se permite cuando

forma parte de un tratamiento llevado a cabo "en consulta con un médico

responsable y competente, a quien parezca oportuno prescribirlo como remedio

de alguna dolencia singular".

145. volved vuestros rostros hacia Aquel a Quien Dios ha designado, Quien ha

brotado de esta Antigua Raíz

Bahá'u'lláh hace aquí alusión a 'Abdu'l-Bahá en tanto Sucesor Suyo y exhorta a

los creyentes a volverse hacia Él. En el Libro del Convenio (Su Testamento),

Bahá'u'lláh explica el sentido de este versículo con la siguiente declaración: "El

objeto de este sagrado versículo no es nadie más que la Más Grande Rama". La

"Más Grande Rama" es uno de los títulos que Bahá'u'lláh confirió a 'Abdu'l-Bahá.

(Véanse también notas 66 y 184).

146. En el Bayán os había sido prohibido que Nos formularais preguntas.

El Báb prohibió a Sus seguidores que hiciesen preguntas a Aquel a Quien Dios

manifestará (Bahá'u'lláh), a menos que las preguntas se hiciesen llegar por

escrito y estuviesen relacionadas con temas dignos de Su elevada estación.

(Véase Selección de los Escritos del Báb).

Bahá'u'lláh elimina esta prohibición del Báb e invita a los creyentes a

expresar cuantas preguntas "necesiten formular". Asimismo, les advierte que se

abstengan de plantear "preguntas inútiles" de la clase que solía embargar a "los

hombres de tiempos pasados".

147. El número de meses del año fijado en el Libro de Dios es diecinueve

El año bahá'í consta de diecinueve meses de diecinueve días cada uno, más un

número de días que se intercalan entre los meses decimoctavo y decimonoveno a

fin de ajustar el calendario al año solar. El número de días intercalares varía de

cuatro, en un año corriente, a cinco, en un año bisiesto. El Báb dio a los meses el

nombre de determinados atributos divinos. El Año Nuevo bahá'í, Naw-Rúz, al

coincidir con el equinoccio de marzo, queda pues astronómicamente fijado (véase

nota 26). Para más detalles, como los nombres de los días de la semana y de los

meses, véase la sección dedicada al calendario bahá'í en The Bahá'í World,

volumen XVIII.

148. el primero ha sido adornado con este Nombre cuya protección se extiende

sobre la creación entera

En el Bayán persa, el Báb confiere el nombre de "Bahá" al primer mes del año

(véase nota 139).

149. El Señor ha decretado que los muertos sean enterrados en ataúdes

En el Bayán, el Báb prescribe que los difuntos sean enterrados en ataúdes de

cristal o piedra pulida. En una carta escrita en nombre de Shoghi Effendi se

explica que el fin de esta disposición es el de mostrar respeto por el cuerpo

humano, ese cuerpo que "un día fue exaltado por el alma inmortal del hombre".

Brevemente expuesto, lo que la ley del entierro afirma es que está

prohibido trasladar el cadáver a más de una hora de viaje desde el lugar donde

haya ocurrido la muerte; que el cuerpo debe envolverse en una mortaja de seda o

algodón; que en el dedo del difunto debe colocarse un anillo con la siguiente

inscripción: "De Dios vine y a Él vuelvo, desprendido de todo salvo de Él,

aferrándome a Su Nombre, el Misericordioso, el Compasivo"; y que el ataúd ha de

ser de cristal, piedra o madera dura y de calidad. Existe una oración por los

difuntos (véase nota 10) cuya recitación es obligada antes de tener lugar el

entierro. Tal y como afirman 'Abdu'l-Bahá y el Guardián, en virtud de esta misma

ley queda excluida la cremación del difunto. La oración solemne y el anillo deben

ser usados en caso de que el fallecido haya alcanzado la mayoría de edad, es

decir, los 15 años (P&R 70).

En cuanto al material con que debe hacerse el ataúd, el espíritu de la ley

es que éste sea lo más duradero posible. De ahí que la Casa Universal de

Justicia explique que, además de los materiales especificados en el Aqdas, no

cabe objeción al uso de la madera más dura disponible, y aun del hormigón. En

este sentido y por ahora, los bahá'ís son libres de elegir como gusten.

150. El Punto del Bayán

El "Punto del Bayán" es uno de los títulos con que el Báb Se refiere a Sí mismo.

151. que el difunto sea envuelto en cinco sudarios de seda o algodón

En el Bayán, el Báb señala que el cuerpo del difunto debe ser envuelto en cinco

telas de seda o algodón. Bahá'u'lláh confirma esta disposición y agrega la

cláusula por la que se precisa que en el caso de personas "cuyos medios sean

limitados baste un sudario de uno u otro tejido".

Al preguntársele si las "cinco telas" mencionadas en la ley se referían a

"cinco sudarios de tamaño normal" o "cinco paños, que hasta entonces era

costumbre usar", Bahá'u'lláh respondió que lo que se quería significar era el "uso

de cinco paños" (P&R 56).

Respecto de la manera de envolver el cuerpo, no hay nada en los Escritos

Bahá'ís que defina el procedimiento, tanto si se emplean "cinco telas" como si se

utiliza "un solo paño". En la actualidad, los bahá'ís deben hacer uso de su propio

criterio en esta materia.

152. Os está prohibido transportar el cuerpo del difunto a una distancia superior

a una hora de viaje desde la ciudad

El propósito de este mandamiento es limitar la duración del viaje a una hora, y ello

prescindiendo de los medios de transporte que se elijan para realizar la

conducción del cadáver hasta el lugar de entierro. Bahá'u'lláh afirma que cuanto

antes se efectúe el entierro, "tanto más digno y aceptable resultará" (P&R 16).

A tales efectos cabe considerar como el lugar de la muerte el espacio

abarcado por la ciudad o aldea donde se haya producido el óbito. Por tanto, la

hora de viaje puede calcularse desde los límites de la ciudad hasta el lugar de

entierro. El espíritu de la ley de Bahá'u'lláh es que el difunto sea enterrado cerca

de donde haya muerto.

153. Dios ha eliminado las restricciones de viaje que habían sido impuestas en el

Bayán

El Báb decretó ciertas restricciones en materia de viajes cuya vigencia habría de

mantenerse hasta la venida del Prometido del Bayán. Cuando ésta se produjera,

los creyentes tenían orden de salir, incluso a pie, al encuentro de Él, pues llegar a

Su presencia era el fruto y objetivo de su existencia misma.

154. Erigid y exaltad las dos Casas en los Dos Santos Lugares, y los otros sitios

donde se ha establecido el trono de vuestro Señor

Bahá'u'lláh identifica las "dos Casas" con Su Casa de Bagdad a la que designa la

"Más Grande Casa", y con la Casa del Báb en Shiraz, ambas instituidas por Él

como lugares de peregrinación (Véanse P&R 29, 32 y nota 54).

Shoghi Effendi explica que "los otros sitios donde se ha establecido el

trono de vuestro Señor" se refiere a los lugares donde ha residido la Persona de

la Manifestación de Dios. Bahá'u'lláh manifiesta que "las gentes de las regiones

en que éstos se sitúan pueden optar por preservar ya sea cada casa en que se ha

establecido el trono, o sólo una de ellas" (P&R 32). Las instituciones bahá'ís han

identificado, documentado y (allí donde ha sido posible( adquirido y restaurado

varios de los sitios históricos relacionados con las Dos Manifestaciones.

155. Cuidado, no sea que alguna cosa que haya sido consignada en el Libro os

impida prestar atención a éste, el Libro Viviente

El "Libro" es el registro de la Palabra revelada por las Manifestaciones de Dios. El

"Libro Viviente" se refiere a la Persona de la Manifestación. Estas palabras

contienen una alusión a lo expresado por el Báb en el Bayán persa acerca del

"Libro Viviente", que Él identifica con Aquel a Quien Dios manifestará. En una de

Sus Tablas Bahá'u'lláh mismo declara: "El Libro de Dios se ha hecho descender

en la forma de este Joven".

En el versículo de referencia, y asimismo en el párrafo 168 del Aqdas,

Bahá'u'lláh Se refiere a Sí mismo como el "Libro Viviente". Avisa a los "seguidores

de los demás credos" que no busquen "razones en sus Libros Sagrados" para

refutar las palabras del "Libro Viviente". Advierte a la gente que no permita que lo

consignado en el "Libro" le impida reconocer Su Estación y aferrarse a lo que hay

en esta nueva Revelación.

156. estas palabras que, en homenaje a esta Revelación, han fluido de la Pluma

de Quien fue Mi Heraldo

El "homenaje" que Bahá'u'lláh cita en este pasaje figura en el Bayán árabe.

157. "La Alquibla es por cierto, Aquel a Quien Dios ha de manifestar; cuando

Éste se mueve, se mueve aquella, hasta que Éste alcance reposo"

Para un tratamiento extenso de este versículo véanse las notas 7 y 8.

158 Es ilícito contraer matrimonio si no es con un creyente en el Bayán. Si sólo

una de las partes del matrimonio abraza esta Causa, sus bienes devendrán

ilícitos para la otra parte

Bahá’u’lláh cita aquí un pasaje del Bayán en el que se llama la atención de los

creyentes sobre la inminencia de la venida de "Aquel a Quien Dios manifestará".

El Báb mantuvo expresamente en suspenso tanto la prohibición de casarse con

un no bábí, como la disposición por la que los bienes de un hombre o una mujer

que abrazaran la Fe no podían ser transferidos legalmente al cónyuge no bábí.

Con posterioridad Bahá'u'lláh anuló dichas disposiciones antes de que entrasen

en vigor. Al citar esta ley, Bahá'u'lláh señala el hecho de que, al revelarla, el Báb

había previsto claramente la posibilidad de que la Causa de Bahá'u'lláh

adquiriese relieve antes que la del propio Báb.

En Dios Pasa, Shoghi Effendi hace notar que el Bayán "debe considerarse

en primer lugar como un panegírico del Prometido, antes que como un código de

leyes y disposiciones destinadas a servir de guía permanente para las futuras

generaciones". Shoghi Effendi prosigue su descripción del Bayán en estos

términos: "Deliberadamente severo en las reglas y reglamentos que imponía,

revolucionario en los principios que inculcaba, concebido tanto para despertar al

clero y a la gente de su secular apatía, como para asestar un golpe repentino y

mortal a instituciones corruptas y obsoletas, el Bayán proclamó, mediante

disposiciones drásticas, el advenimiento del Día esperado, cuando 'el Emplazador

emplazará para un asunto serio', cuando Él echará abajo todo lo que ha sido

antes de Él, tal como el Apóstol de Dios derrumbó los usos y prácticas de cuantos

Le precedieron'" (véase también nota 109).

159. El Punto del Bayán

Uno de los títulos del Báb.

160. Verdaderamente, no hay otro Dios más que Yo

Los Escritos Bahá'ís contienen numerosos pasajes en los que se explica la

naturaleza de la Manifestación y Su relación con Dios. Bahá'u'lláh destaca el

hecho de que por Su misma naturaleza la Deidad es única y trascendente. En

consecuencia (explica Bahá’u’lláh(, "puesto que no puede haber ningún vínculo

de comunicación directa que una al único Dios verdadero con Su creación", Dios

ordena que "en cada edad y dispensación se haga manifiesta un Alma pura e

inmaculada en los reinos de la tierra y el cielo". Este "misterioso y etéreo Ser", la

Manifestación de Dios, posee una naturaleza humana que pertenece al "mundo

de la materia" y una naturaleza espiritual "que nace de la sustancia de Dios

mismo". Asimismo, está dotado de una "doble estación":

La primera estación, que está relacionada con Su más íntima realidad, Le

representa como Aquel cuya voz es la voz de Dios mismo (...) La segunda

estación es la estación humana, ejemplificada por los siguientes versículos: "No

soy más que un hombre como vosotros". "Di: ¡Alabado sea mi Señor! ¿Soy más

que un hombre, un apóstol?" Bahá'u'lláh afirma igualmente que en el dominio

espiritual existe una "unidad esencial" entre todas las Manifestaciones de Dios.

Todas revelan la "Belleza de Dios", manifiestan Sus nombres y atributos y dan

voz a Su Revelación. En este sentido, declara:

Si alguna de las omnímodas Manifestaciones de Dios declarase: "Yo soy

Dios", ciertamente, dice la verdad y no cabe duda de ello. Pues se ha demostrado

reiteradamente que Ellos, por su Revelación, sus atributos y nombres,

manifiestan en el mundo la Revelación de Dios, Sus nombres y Sus atributos (...)

Si bien las Manifestaciones revelan los nombres y atributos de Dios y

constituyen el medio por el cual la humanidad tiene acceso al conocimiento de

Dios y Su Revelación, Shoghi Effendi asevera que las Manifestaciones no

debieran "nunca (...) ser identificadas con aquella Realidad invisible, la Esencia

de la Divinidad misma". En relación con Bahá'u'lláh, el Guardián escribió que "el

templo humano que ha servido de cauce para tan abrumadora Revelación" no

debe ser identificado con la "Realidad" de Dios.

Con respecto al carácter único de la estación de Bahá'u'lláh y la grandeza

de Su Revelación, Shoghi Effendi afirma que con el advenimiento de Bahá'u'lláh

se cumplen las profecías que a propósito del Día de Dios se hallan en las

Sagradas Escrituras de Dispensaciones pasadas:

Para Israel, Él es ni más ni menos que la encarnación del "Padre Eterno",

el "Señor de las Huestes" que ha descendido "con diez mil santos"; para la

Cristiandad, Jesucristo retornado "en la gloria del Padre"; para el Islam shí'í, el

retorno del Imám /Husayn; para el Islam sunní representa el descenso del

"Espíritu de Dios" (Jesucristo); para los zoroastrianos, el prometido Sháh-Bahrám;

para los hindúes, la reencarnación de Krishna; para los budistas, el quinto Buda.

Bahá'u'lláh describe la estación de "Divinidad" que comparte con todas las

Manifestaciones de Dios como: (...) la estación en que uno muere para sí mismo

y vive en Dios. La Divinidad, cuando quiera que la menciono, indica la completa y

absoluta supresión de Mi propio ser. Ésta es la estación en que no tengo dominio

sobre mi suerte o mi desgracia, mi vida o mi resurrección.Y, con respecto a Su

propia relación con Dios, atestigua:

Cuando contemplo, oh mi Dios, la relación que me une contigo, Me siento

movido a proclamar a todo lo creado: "en verdad Yo soy Dios"; y cuando

considero mi propio ser, ¡he aquí que lo hallo más tosco que la arcilla!

161. pago del azaque

En el Corán se hace referencia al azaque como caridad regular y obligatoria para

los musulmanes. Andando el tiempo el concepto evolucionó hacia una forma de

impuesto de beneficencia que obligaba a dar una porción fija de determinadas

categorías de ingresos superiores a ciertos límites, porción que iba destinada al

auxilio de los pobres, a diversos fines caritativos y a la promoción de la Fe de

Dios. El límite de exención podía variar en función de la clase de bienes de que

se tratase; y otro tanto cabe decir del porcentaje aplicable a la porción imponible.

Bahá'u'lláh declara que la ley bahá'í del azaque sigue "lo que ha sido

revelado en el Corán" (P&R 107). Dado que en el Corán no se hace mención de

asuntos como los límites de exención, las categorías de ingresos afectadas, la

frecuencia de los pagos y la escala de tasas para las diversas categorías de

azaque, tales materias deberán ser decididas en el futuro por la Casa Universal

de Justicia. Shoghi Effendi indica que, mientras no haya legislación establecida,

los creyentes, de acuerdo con sus medios y posibilidades, deben hacer

contribuciones regulares a los Fondos Bahá'ís.

162. Es ilícito mendigar y está prohibido dar al que mendiga

En una Tabla, 'Abdu'l-Bahá expone el significado de este versículo. En ella afirma

que "la mendicidad está prohibida y que también se prohíbe dar limosna a

personas que hacen del pedir su profesión". Además, en esa misma Tabla señala:

"La finalidad es extirpar la mendicidad de raíz. Sin embargo, si una persona no

puede ganarse el sustento, cae en la indigencia o queda desamparada, incumbe

a los ricos o a los Diputados proporcionarle una asignación mensual para su

subsistencia (...) Por 'Diputados' quiere decirse los representantes del pueblo, en

otras palabras, los miembros de la Casa de Justicia".

La prohibición de dar limosna a quienes mendigan no es óbice para que las

personas o las Asambleas Espirituales presten ayuda económica a los pobres y

necesitados, o bien les ofrezcan oportunidades para adquirir las destrezas que

les permitan ganarse la vida (véase nota 56).

163. Anteriormente (...) había prescrito una multa (...) para quien causara tristeza

a un semejante

Bahá'u'lláh abroga la ley del Bayán persa relativa al pago de una multa en

reparación de la pena causada a un semejante.

164. el sagrado Árbol del Loto

El "sagrado Árbol del Loto" se refiere al Sadratu'l-Muntahá, el "árbol más allá del

cual no hay paso" (véase nota 128). El término es usado aquí para designar

simbólicamente a Bahá'u'lláh.

165. Recitad los versículos de Dios cada mañana y atardecer

Bahá'u'lláh afirma que el "requisito" esencial al recitar los versículos de Dios es

"el ansia y el amor" de los creyentes por "leer la Palabra de Dios" (P&R 68).

Con respecto a la definición de "versículos de Dios", Bahá'u'lláh afirma que

la expresión se refiere a "todo cuanto se ha hecho descender desde el Cielo de la

divina Expresión". Shoghi Effendi, en una carta escrita a uno de los creyentes del

Oriente, aclara que el término "versículos de Dios" no incluye los escritos de

'Abdu'l-Bahá; por el mismo motivo tampoco puede aplicarse a sus propios

escritos.

166. Se os ha ordenado renovar el menaje de vuestro hogar cada diecinueve

años

Bahá'u'lláh confirma el precepto del Bayán árabe relativo a la renovación del

menaje cada diecinueve años, siempre que la persona esté en condiciones de

hacerlo. 'Abdu'l-Bahá relaciona esta disposición con la promoción del refinamiento

y la limpieza. También explica que el propósito de la ley es que la persona cambie

los objetos del menaje que pierdan lustre, se pongan viejos y provoquen

repugnancia. Pero ello no afecta a artículos raros o de alto valor, antigüedades,

joyas y similares.

167. Lavaos los pies

En el Kitáb-i-Aqdas se exhorta a los creyentes a bañarse con regularidad, a llevar

ropa limpia y en general a ser la esencia de la limpieza y del refinamiento. La

"Sinopsis y Codificación", sección IV.D.3.y.i.-vii., resume las disposiciones

pertinentes. En relación con el lavado de los pies, Bahá'u'lláh manifiesta que es

preferible usar agua tibia; sin embargo, también es lícito lavarse con agua fría

(P&R 97).

168. Se os ha prohibido el uso de púlpitos. Quien desee recitaros los versículos

de su Señor, que se siente en una silla colocada sobre un estrado

Existen antecedentes de estas disposiciones en el Bayán persa. El Báb prohibió

el uso de púlpitos para pronunciar sermones y leer el Texto. Señaló que, en vez

de ello, para que todos pudiesen escuchar claramente la Palabra de Dios, debía

colocarse una silla sobre un estrado.

En comentarios sobre esta ley, 'Abdu'l-Bahá y Shoghi Effendi ponen de

manifiesto que en el Mashriqu'l-Adhkár (donde se prohíben los sermones y

solamente pueden leerse las palabras de Sagradas Escrituras) el lector puede

estar de pie o sentado, y si hubiera necesidad de hacerse oír mejor, se le permite

usar una tarima baja y movible, pero no así un púlpito. En el caso de reuniones

celebradas en otros lugares que no sean el Mashriqu'l-Adhkár, también es

permisible que el lector u orador esté sentado o de pie y que use una tarima. En

una de Sus Tablas, al reiterar la prohibición taxativa del uso de púlpitos en lugar

alguno, 'Abdu'l-Bahá ha recalcado que cuando los bahá'ís pronuncien discursos,

han de hacerlo con una actitud de máxima humildad y abnegación.

169. juegos de azar Las actividades englobadas dentro de esta prohibición no

han sido definidas en los Escritos de Bahá'u'lláh. Tal y como indican 'Abdu'l-Bahá

y Shoghi Effendi, corresponde a la Casa Universal de Justicia la tarea de

concretar los detalles de la prohibición. En respuesta a consultas acerca de si las

loterías, las apuestas en carreras de caballos, juegos de fútbol, bingo u otros por

el estilo quedan en la prohibición relativa a los juegos de azar, la Casa Universal

de Justicia indica que ésta es una materia que ha de ser analizada

detalladamente en el futuro. Mientras tanto, se aconseja a las Asambleas y a las

personas que no hagan de estas materias un tema de discusión y que lo dejen a

la conciencia de los creyentes. La Casa de Justicia ha resuelto que no es

apropiado recaudar fondos para la fe mediante loterías, rifas o juegos de azar.

170. el consumo de opio (...) ninguna sustancia que produzca entorpecimiento y

desidia

Bahá'u'lláh reitera la prohibición del uso de opio en el párrafo final del Kitáb-i-

Aqdas. En este sentido, Shoghi Effendi declara que uno de los requisitos de "una

vida casta y santa" es la "total abstinencia (...) de opio y de drogas similares que

crean hábito". Se considera que dentro de esta prohibición quedan englobados la

heroína, el hachís y otros derivados del cáñamo como la marihuana, al igual que

agentes alucinógenos como el LSD, el peyote y sustancias similares.

'Abdu'l-Bahá escribe:

En cuanto al opio, es repugnante y detestable. Dios nos proteja del castigo

que inflige a quien lo consume. De acuerdo con el texto explícito del Libro Más

Sagrado, está prohibido y su consumo es absolutamente condenado. La razón

demuestra que fumar opio es una especie de demencia, y la experiencia

demuestra que quien lo consume se aísla completamente del mundo humano.

Quiera Dios proteger a todos de la perpetración de un acto tan horrible como

éste, acto que reduce a ruinas el fundamento mismo de lo que es el ser humano y

hace que el consumidor se vea desposeído por siempre jamás. Pues el opio se

fija en el alma de modo que muere la conciencia de quien lo consume, se disipa

su mente y su percepción se anula. Convierte lo vivo en muerto. Apaga el calor

natural. No se puede concebir daño mayor que el causado por el opio.

Afortunados aquellos que jamás lo mencionan siquiera; pensad entonces cuán

miserable es el que lo consume.

¡Oh amados de Dios! En este ciclo de Dios Todopoderoso la violencia, la

coerción, la represión y la opresión son todas y cada una condenadas. Sin

embargo, es obligatorio que el consumo del opio sea impedido por todos los

medios, cualesquiera que fueren, para que tal vez la raza humana quede liberada

de esta poderosísima plaga. De lo contrario, caiga la desgracia sobre todo aquel

que falte a su deber para con su Señor. En una de Sus Tablas, 'Abdu'l-Bahá

afirma lo siguiente en relación con el opio: "El consumidor, el comprador y el

vendedor están todos privados de la munificencia y la gracia de Dios".En otra

Tabla, 'Abdu'l-Bahá escribe:

Respecto del hachís has señalado que algunos persas se han habituado a

consumirlo. ¡Por Dios Santo! Ésta es la peor de las sustancias adictivas, cuya

prohibición figura expresamente revelada. Su consumo produce la desintegración

del pensamiento y el total entorpecimiento del alma. ¿Cómo es posible que

alguien ande tras el fruto del árbol infernal y, por tomarlo, se vea llevado a

ejemplificar las cualidades de un monstruo? ¿Cómo puede una persona consumir

esta droga prohibida y con ello privarse a sí misma de las bendiciones del

Todomisericordioso? El alcohol consume la mente y hace que el hombre

cometa actos absurdos; pero el opio, ese fruto execrable del árbol infernal, y el

horrible hachís extinguen la mente, pasman el espíritu, petrifican el alma,

consumen el cuerpo y dejan al hombre frustrado y perdido.

Debe tenerse presente que la mencionada prohibición contra el consumo

de ciertas clases de drogas no impide su empleo si éstas son prescritas por

médicos competentes como parte de un tratamiento.

171. el "misterio de la Gran Inversión en el Signo del Soberano"

Shaykh A/hmad-i-A/hsá'í, quien fue el fundador de la Escuela shaykhí y el primero

de los "dos luminares que anunciaron el advenimiento de la Fe del Báb", profetizó

que cuando apareciera el Prometido se invertirían todas las cosas: los últimos

serían primeros, y los primeros, últimos. En una de Sus Tablas se refiere

Bahá'u'lláh al "símbolo y alusión" del "misterio de la Gran Inversión en el Signo

del Soberano". Así afirma: "Mediante esta inversión Él ha hecho que los exaltados

sean humillados y los humillados sean exaltados", y recuerda que "en los días de

Jesús, Le negaron precisamente aquellos que se distinguían por su erudición, los

religiosos y los hombres de letras, en tanto que unos humildes pescadores se

apresuraron a ser admitidos en el Reino" (véase también nota 172). Para más

detalles sobre Shaykh A/hmad-i-A/hsá'í, véase Los Rompedores del Alba,

capítulos 1 y 10.

172. el "Seis" que ha sido levantado en virtud de este "Alif Vertical"

En sus escritos, Shaykh A/hmad-i-A/hsá'í hizo mucho hincapié en la letra árabe

"Váv". En Los Rompedores del Alba afirma Nabíl que esta letra "simbolizaba para

el Báb el advenimiento de un nuevo ciclo de Revelación divina, y que desde

entonces a ella ha aludido Bahá'u'lláh en el Kitáb-i-Aqdas en pasajes como 'el

misterio de la Gran Inversión' y 'el Signo del Soberano'". El nombre de la letra

"Váv" se compone de tres letras: Váv, Alif, Váv. Según el sistema de cálculo

abjad, el valor numérico de cada una de estas letras es 6, 1 y 6 respectivamente.

Shoghi Effendi, en una carta escrita en nombre suyo y dirigida a un creyente de

Oriente, suministra una interpretación de este versículo del Aqdas. Afirma que el

"Alif Vertical" se refiere al advenimiento del Báb. La primera letra, que viene antes

del Alif, con su valor numérico de seis, constituye un símbolo de las

Dispensaciones y Manifestaciones anteriores al Báb, mientras que la tercera letra,

que también tiene el valor numérico de seis, representa la suprema Revelación de

Bahá'u'lláh, que fue hecha manifiesta después del Alif.

173. Se os ha prohibido portar armas, a menos que os sea esencial

Bahá'u'lláh confirma una intimación contenida en el Bayán por la que se establece

que es ilícito portar armas a menos que sea necesario. En cuanto a las

circunstancias en que sería "esencial" que una persona porte armas, 'Abdu'l-Bahá

permite a un creyente la protección de sí mismo en lugares de peligro. En una

carta escrita en nombre de Shoghi Effendi se indica que, en una situación crítica,

no habiendo cerca fuerza pública a la que sea posible recurrir, el bahá'í está

justificado al defender su vida. Existen además otras situaciones en las que el uso

de armas es necesario y por tanto legítimo; por ejemplo, en los países donde se

practica la caza para alimentarse y vestirse, o bien al practicar deportes como el

arco, el tiro al blanco y la esgrima.

Por lo que respecta a la sociedad, el principio de seguridad colectiva

enunciado por Bahá'u'lláh (véase Pasajes de los Escritos de Bahá'u'lláh, CXVII) y

explicado en detalle por Shoghi Effendi (véanse las cartas del Guardián en The

World Order of Bahá'u'lláh) no presupone la abolición del uso de la fuerza, sino

que prescribe "un sistema en que la Fuerza se constituye en servidora de la

Justicia", un sistema que prevé la formación de una fuerza de paz internacional

que "ha de resguardar la unidad orgánica de toda la mancomunidad". En la Tabla

de Bishárát, Bahá'u'lláh expresa la esperanza de que "las armas de guerra de

todo el mundo se conviertan en instrumentos de reconstrucción y que se elimine

la lucha y el conflicto de entre los hombres".

En otra Tabla, Bahá'u'lláh recalca la importancia de la asociación

con los seguidores de todas las religiones. También afirma que "la ley de la

guerra santa ha sido borrada del Libro".

174. y se os ha permitido llevar atavíos de seda

De acuerdo con la práctica islámica, los hombres tenían prohibido por lo general

usar ropa de seda, salvo en épocas de guerra santa. El Báb abrogó esta

prohibición carente de fundamento coránico.

175. el Señor os ha eximido de las restricciones que anteriormente afectaban al

atuendo y al arreglo de la barba

Son muchas las reglas que afectan al modo de vestir cuyo origen se debe a las

leyes y prácticas religiosas tradicionales. Por ejemplo, el clero shí'í, que había

adoptado para sí un tocado y atuendo característicos, prohibió en cierta época el

uso del traje europeo. La práctica musulmana, en su deseo de emular las

costumbres del Profeta, introdujo asimismo varias restricciones relacionadas con

el corte del bigote y el largo de la barba.

Bahá'u'lláh ha eliminado esas restricciones relativas a la vestimenta y la

barba. Aunque tales materias quedan a la "discreción" de la persona, al mismo

tiempo Bahá’u’lláh encarece a los creyentes a que no traspasen los límites del

decoro y a que ejerzan moderación en todo lo que atañe a la indumentaria.

176. ¡Oh Tierra de Káf y Rá!

Káf y Rá son las primeras dos consonantes que figuran en la palabra Kirmán,

nombre de una ciudad y provincia de Irán.

177. percibimos lo que secreta y furtivamente emana de ti

Este pasaje hace referencia a las intrigas de un grupo de azalíes, seguidores de

Mírzá Ya/hyá (véase nota 190), relacionados con la ciudad de Kirmán. Incluye a

Mullá Ja'far, su hijo Shaykh A/hmad-i-Rú/hí y Mírzá Áqá Khán-i-Kirmání (ambos

yernos de Mírzá Ya/hyá), al igual que a Mírzá A/hmad-i-Kirmání, quienes no sólo

procuraron socavar la Fe, sino que también participaron en las intrigas políticas

que culminaron en el asesinato de Ná/siri'd-Dín Sháh.

178. Recordad al shaykh cuyo nombre era Mu/hammad-/Hasan

Shaykh Mu/hammad-/Hasan, uno de los principales exponentes del Islam shí'í,

rechazó al Báb. Autor de voluminosos escritos sobre jurisprudencia shí'í, murió

alrededor de 1850. En Los Rompedores del Alba, Nabíl describe el encuentro que

tuvo lugar en Najaf entre Mullá 'Alíy-i-Bas/támí, una de las Letras del Viviente, y

Shaykh Mu/hammad-/Hasan. Durante la reunión, Mullá 'Alí anunció la

manifestación del Báb y ensalzó la potencia de Su Revelación. Por instigación del

shaykh, Mullá 'Alí fue declarado hereje en el acto y expulsado de la asamblea.

Tras ser sometido a juicio, fue trasladado a Estambul, donde padeció condena a

trabajos forzados.

179. un cernedor de trigo y cebada

La alusión hace referencia a la persona de Mullá Mu/hammad Ja'far Gandum-Pák-

Kun, el primer i/sfahaní que aceptó la Fe del Báb. Es mencionado en el Bayán

persa y elogiado como aquel que "se invistió con el manto de discípulo". En Los

Rompedores del Alba, Nabíl describe la aceptación sin reservas del Mensaje por

parte del "cernedor de trigo" y su defensa entusiasta de la nueva Revelación.

Unió sus fuerzas al grupo de los defensores del Fuerte de Shaykh /Tabarsí, en el

curso de cuyo asedio perdió la vida.

180. Guardaos de que la palabra Profeta os impida alcanzar éste, el Más Grande

Anuncio

Bahá'u'lláh advierte a los hombres "perspicaces" que no permitan que sus

interpretaciones de las Sagradas Escrituras les impidan reconocer a la

Manifestación de Dios. Los seguidores de cada religión, en su devoción por los

respectivos Fundadores, se han mostrado proclives a percibir Su Revelación

como la Palabra final de Dios y, por tanto, a negar la posibilidad de que con

posterioridad aparezca algún Profeta. Tal ha sido el caso del judaísmo, la

cristiandad y el islam. Bahá'u'lláh niega la validez del concepto de final tanto en

relación con las Dispensaciones del pasado como con la Suya propia. En el Kitáb-

i-Íqán, con relación a los musulmanes, escribe: "El pueblo del Corán (...) ha

permitido que las palabras 'Sello de los Profetas' velen sus ojos", "oscurezcan su

comprensión y lo priven de la gracia de todas Sus múltiples mercedes".

Bahá’u’lláh afirma que "este tema (...) ha sido una dura prueba para toda la

humanidad" y lamenta el sino de "aquellos que, aferrándose a estas palabras, no

creyeron en Aquel que es su verdadero Revelador". El Báb se refiere a este

mismo asunto cuando advierte: "No permitáis que los nombres os separen como

por un velo de Aquel que es su Señor, incluso el nombre Profeta, pues tal nombre

no es sino creación de Su palabra".

181. o que referencia alguna a la Lugartenencia os excluya de la soberanía de

Quien es el Lugarteniente de Dios

La palabra aquí traducida como "Lugartenencia" es, en el original árabe, "viláyát",

término entre cuya gama de significados figura el de "lugartenencia", "guardianía",

"protectoría" y "sucesión". Se usa en relación con Dios mismo, con Su

Manifestación y con quienes son los Sucesores designados de una Manifestación.

En este versículo del Aqdas, Bahá'u'lláh advierte que no debe permitirse

que conceptos semejantes impidan a la persona percibir la "soberanía" de la

nueva Manifestación divina, Quien es el verdadero "Lugarteniente de Dios".

182. Recordad a Karím

/Hají Mírzá Mu/hammad Karím Khán-i-Kirmání (1810 - aprox. 1873) se

autoproclamó jefe de la comunidad Shaykhí al morir Siyyid Ká/zím, quien a su vez

había sido el sucesor designado de Shaykh A/hmad-i-A/hsá'í (véanse notas 171 y

172). Karím Khán, dedicado a promover las enseñanzas de Shaykh A/hmad, llegó

a expresar opiniones que fueron objeto de controversia tanto entre sus seguidores

como adversarios. Considerado uno de los principales eruditos y más prolíficos

autores de su época, compuso numerosos libros y epístolas relacionados con los

diversos campos del saber propios de aquellos tiempos. Tenaz opositor tanto del

Báb como de Bahá'u'lláh, en particular hizo uso de sus tratados para atacar al

Báb y Sus Enseñanzas. En el Kitáb-i-Íqán, Bahá'u'lláh condena el tono y

contenido de sus escritos y centra Su crítica en una de las obras en que Karím

Khán vierte alusiones negativas contra el Báb. Shoghi Effendi retrata al hombre

como "desmesuradamente ambicioso e hipócrita" y describe cómo "por encargo

especial del Sháh, se había ensañado en uno de sus tratados con la nueva Fe y

sus doctrinas".

183. oh vosotros los doctos en Bahá

Bahá'u'lláh ensalza a los doctos entre Sus seguidores. En el Libro del Convenio

escribe: "Bienaventurados son los gobernantes y los doctos entre el pueblo de

Bahá". Refiriéndose a esta declaración, Shoghi Effendi escribe:

En este ciclo sagrado los "doctos" son, por una parte, las Manos de la

Causa de Dios y, por otra, los maestros y esparcidores de Sus Enseñanzas que,

aun no figurando entre las Manos, han alcanzado una posición eminente en las

labores de enseñanza. En cuanto a los "gobernantes", la designación hace

referencia a los miembros de las Casas de Justicia Locales, Nacionales e

Internacional. Los deberes de cada una de estas almas se determinarán en el

futuro. Las Manos de la Causa de Dios eran personas designadas por Bahá'u'lláh

a las que se encomendaron varias funciones, especialmente las de proteger y

propagar la Fe. En Memorials of the Faithful, 'Abdu'l-Bahá se refiere a otros

creyentes destacados a los que denomina Manos de la Causa, y ya en Su

Testamento incluye una disposición por la que invita al Guardián de la Fe a

nombrar Manos de la Causa según su mejor criterio. Shoghi Effendi primero elevó

a varios creyentes, a título póstumo, a la categoría de Manos de la Causa. En los

últimos años de su vida nombró para esta posición a un total de 32 creyentes de

todos los continentes. En el período que medió entre el fallecimiento de Shoghi

Effendi en 1957 y la elección de la Casa Universal de Justicia en 1963, las Manos

de la Causa dirigieron los asuntos de la Fe en calidad de Administradores

Principales de la embrionaria Mancomunidad Mundial de Bahá'u'lláh (véase nota

67). En noviembre de 1964 la Casa Universal de Justicia resolvió que no podía

legislar para hacer posible el nombramiento de Manos de la Causa. En lugar de

ello, por una decisión de la Casa de Justicia adoptada en 1968, las funciones de

las Manos de la Causa relacionadas con la protección y propagación de la Fe

vieron su continuidad asegurada mediante la creación de los Cuerpos

Continentales de Consejeros, y en 1973 mediante el establecimiento del Centro

Internacional de Enseñanza, con sede en Tierra Santa.

La Casa Universal de Justicia nombra los Consejeros miembros del Centro

Internacional de Enseñanza y los Consejeros Continentales. Por otro lado, los

miembros de los Cuerpos Auxiliares son nombrados por los Consejeros

Continentales. Todas estas personas están comprendidas dentro de la definición

de los "doctos" que ofrece Shoghi Effendi en la declaración citada más arriba.

184. remitid lo que no entendáis del Libro a Quien ha brotado de este poderoso

Tronco

Bahá'u'lláh confiere a 'Abdu'l-Bahá el derecho de interpretar Su sagrada Escritura

(véase también nota 145).

185. la Escuela de la Unicidad Trascendente

En este versículo, y en los que le siguen inmediatamente, Bahá'u'lláh rebate una

de las razones por las cuales algunos de los bábíes rechazaron Su afirmación de

ser el Prometido del Bayán. Este rechazo se sustentaba en una Tabla dirigida por

el Báb a "Quien será hecho manifiesto", al reverso de la cual había escrito el Báb:

"Que la mirada de Aquel a Quien Dios manifestará ilumine esta carta en la

escuela primaria" (la Tabla aparece incluida en Selección de los Escritos del

Báb). Estos bábíes sostenían que, siendo Bahá'u'lláh dos años mayor que el Báb,

no era posible, pues, que hubiera recibido esta Tabla "en la escuela primaria".

Bahá'u'lláh explica aquí que la referencia alude a hechos que acontecen en

los mundos espirituales más allá de este plano de existencia.

186. aceptamos los versículos de Dios (...) los cuales Él Nos ofreció

En la Tabla dirigida a "Aquel que será hecho manifiesto", el Báb describe el

Bayán como una ofrenda de Él destinada a Bahá'u'lláh. Véase Selección de los

Escritos del Báb.

187. ¡Oh pueblo del Bayán!

Referencia a los seguidores del Báb.

188. antes de que fuesen unidas y entrelazadas las letras S y E

Shoghi Effendi, en diversas cartas escritas en nombre suyo, ha explicado el

significado e importancia de "las letras S y E". Ambas constituyen la palabra "Sé",

la cual (afirma( "significa el Poder Creador de Dios, Quien por Su mandato hace

existir todas las cosas", y "el poder de la Manifestación de Dios, Su gran fuerza

espiritual creadora".

En el original árabe el imperativo "Sé" es la palabra "kun", que se compone

de las dos letras "káf" y "nún". Las dos han sido traducidas por Shoghi Effendi de

la manera indicada más arriba. Este imperativo se usa en el Corán para indicar el

mandato por el que Dios convoca la creación a la existencia.

189. este nuevo Orden Mundial

En el Bayán persa el Báb declara: "Bienaventurado aquel que fija su mirada en el

Orden de Bahá'u'lláh y da gracias a su Señor. Pues Él ciertamente se hará

manifiesto. Dios en verdad lo ha dispuesto irrevocablemente en el Bayán". Shoghi

Effendi identifica este "Orden" con el Sistema del que habla Bahá'u'lláh en el

Aqdas, obra en la que da testimonio de su efecto revolucionador en la vida de la

humanidad y en donde revela las leyes y principios que rigen su funcionamiento.

Los rasgos distintivos del "nuevo Orden Mundial" quedan perfilados

en los Escritos de Bahá'u'lláh y 'Abdu'l-Bahá, así como en las cartas de Shoghi

Effendi y la Casa Universal de Justicia. Las instituciones del Orden Administrativo

Bahá'í actual, las cuales constituyen la "base estructural" del Orden Mundial de

Bahá'u'lláh, madurarán y evolucionarán hasta formar la Mancomunidad Mundial

Bahá'í. En este sentido, Shoghi Effendi afirma que el Orden Administrativo, "a

medida que las partes que lo componen, sus instituciones orgánicas, comiencen a

funcionar con eficiencia y vigor, hará valer su reivindicación y demostrará su

idoneidad para ser reconocido no sólo como el núcleo, sino precisamente como el

modelo del Nuevo Orden Mundial que está destinado, a su debido tiempo, a

abarcar a la totalidad del género humano". Para más datos sobre la evolución

de este nuevo Orden Mundial, véanse, por ejemplo, las cartas de Shoghi Effendi

publicadas en The World Order of Bahá'u'lláh.

190. ¡Oh fuente de perversión!

La exclamación hace referencia a Mírzá Ya/hyá, conocido como /Sub/h-i-Azal

(Mañana de la Eternidad), un medio hermano menor de Bahá'u'lláh, que se alzó

contra Él y se opuso a Su Causa. Mírzá Ya/hyá había sido designado por el Báb

para servir como jefe nominal de la Comunidad bábí hasta la inminente

manifestación del Prometido. A instigación de Siyyid Mu/hammad-i-I/sfahání

(véase nota 192), Mírzá Ya/hyá traicionó la confianza del Báb, reclamó ser Su

sucesor e intrigó contra Bahá'u'lláh, tratando incluso de hacer que Le asesinaran.

Cuando Bahá'u'lláh le declaró formalmente Su Misión en Adrianópolis, Mírzá

Ya/hyá replicó llegando al extremo de reclamar para sí la pretensión de ser el

receptor de una Revelación independiente. Con el tiempo sus pretensiones se

verían rechazadas por todos salvo unos pocos que pasarían a conocerse como

azalíes (véase nota 177). Mírzá Ya/hyá es descrito por Shoghi Effendi como el

"Archiviolador del Convenio del Báb" (véase Dios Pasa, capítulo X).

191. rememora cómo día y noche te criamos para servir a la Causa

En Dios Pasa, Shoghi Effendi se refiere al hecho de que Bahá'u'lláh, siendo trece

años mayor que Mírzá Ya/hyá, le había aconsejado y había velado por él en su

primera juventud y edad viril.

192. Dios Se ha apoderado de aquel que te descarrió

Referencia a Siyyid Mu/hammad-i-I/sfahání, a quien Shoghi Effendi describe como

el "Anticristo de la Revelación Bahá'í". Hombre de carácter corrupto y gran

ambición personal, indujo a Mírzá Ya/hyá a oponerse a Bahá'u'lláh y a reclamar

para sí mismo la condición de profeta (véase nota 190). Si bien era adepto de

Mírzá Ya/hyá, Siyyid Mu/hammad fue exiliado con Bahá'u'lláh a 'Akká, en donde

continuó maquinando y conspirando contra Bahá'u'lláh. Con relación a las

circunstancias de su muerte, Shoghi Effendi escribe en Dios Pasa:

Un nuevo peligro amenazaba ahora la vida de Bahá'u'lláh. Aun cuando Él

mismo había prohibido estrictamente a Sus seguidores, en diversas ocasiones,

tanto verbalmente como por escrito, todo acto de represalia contra sus

torturadores, e incluso había enviado de vuelta a Beirut a un irresponsable

converso árabe, que había planeado vengar los agravios sufridos por su querido

Guía, siete de los compañeros clandestinamente celaron y dieron muerte a tres

de sus perseguidores, entre los cuales se hallaban Siyyid Mu/hammad y Áqá Ján.

La consternación que se apoderó de esa comunidad ya oprimida era

indescriptible. La indignación de Bahá'u'lláh no tenía límites. En una Tabla

revelada poco después de que se cometiera este acto, Bahá’u’lláh expresa así

Sus emociones: "Si tuviéramos Nosotros que hacer mención de lo que Nos

sobrevino, se rasgarían los cielos y se desmoronarían las montañas". "Mi

cautiverio", escribe en otra ocasión, "no puede hacerme daño. Lo que puede

dañarme es la conducta de aquellos que Me aman, que afirman estar

relacionados conmigo y que, sin embargo, perpetran lo que hace que giman Mi

corazón y Mi pluma".

193. Elegid un solo idioma (...) adoptad (...) una escritura común

Bahá'u'lláh ordena adoptar un idioma y una escritura universales. Sus Escritos

prevén dos etapas en este proceso. La primera ha de consistir en la selección de

un idioma existente, o uno inventado, que pasaría a ser enseñado en todas las

escuelas del mundo como idioma auxiliar de la lengua materna. Los gobiernos del

mundo, a través de sus parlamentos, son invitados a efectuar tan magna

promulgación. La segunda etapa vendría dada, en un futuro distante, por la

adopción definitiva de un solo idioma y una escritura común para todos los

habitantes de la tierra.

194. Hemos fijado dos signos para la mayoría de edad de la raza humana

El primer signo de la llegada de la humanidad a su mayoría de edad al que se

refieren los Escritos de Bahá’u’lláh es la aparición de una ciencia descrita como

aquella "filosofía divina" que habrá de comportar el descubrimiento de un

procedimiento radical para la transmutación de los elementos. Ello es un índice

del impresionante esplendor y expansión que el conocimiento habrá de alcanzar

en el futuro. Respecto del "segundo" signo, que Bahá'u'lláh indica que ha sido

revelado en el Kitáb-i-Aqdas, Shoghi Effendi expresa que Bahá'u'lláh, "(...) en Su

Libro Más Sagrado, ha ordenado la selección de un idioma único y la adopción de

una escritura común para uso de todos los habitantes de la tierra, orden que, al

cumplirse, constituiría (como Él mismo lo afirma en dicho Libro( uno de los signos

de la "llegada a la mayoría de edad de la raza humana".

La siguiente declaración de Bahá'u'lláh permite comprender mejor lo que

entraña este proceso de maduración y llegada a la mayoría de edad:

Uno de los signos de la mayoría de edad de la humanidad es que nadie

aceptará cargar el peso de la realeza. La realeza se quedará sin nadie que esté

dispuesto a llevar su carga por sí solo. Ése será el día en que se habrá

manifestado la sabiduría en medio de la humanidad.

Shoghi Effendi ha relacionado la llegada a la mayoría de edad de la raza

humana con la unificación de la totalidad del género humano, con el

establecimiento de una mancomunidad mundial, y con un empuje sin parangón a

"la vida intelectual, moral y espiritual de toda la raza humana".

GLOSARIO

Glosario

'Abdu'l-Bahá: El "Siervo de Bahá", ‘Abbás Effendi (1844-1921), hijo mayor y

Sucesor designado de Bahá’u’lláh, y Centro de Su Convenio.Abjad: Antiguo

sistema árabe por el que se asigna determinado valor numérico a las letras del

alfabeto, de modo que ciertos números se correspondían con ciertas letras, y

viceversa. De este modo toda palabra posee un significado literal y un valor

numérico.

Báb, El: Literalmente la "Puerta", título que asumió Mírzá 'Alí Mu/hammad (1819-

1850) después de la Declaración de Su Misión en Shiraz, ocurrida en mayo de

1844. Fue el Fundador de la Fe Bábí y el Heraldo de Bahá'u'lláh.Bahá: Bahá

significa "Gloria". Éste es el Más Grande Nombre de Dios y el título por el que se

designa a Bahá'u'lláh. También es el nombre del primer mes del año bahá'í y del

primer día de cada mes bahá'í.Bahá’u’lláh: La "Gloria de Dios", título de Mírzá

/Husayn 'Alí (1817-1892), Fundador de la Fe Bahá'í.Bayán: El Bayán

("Exposición") es el título dado por el Báb a Su Libro de Leyes. También se aplica

al conjunto de todos Sus Escritos. El Bayán persa es la obra doctrinal de mayor

importancia y el principal repositorio de las leyes dispuestas por el Báb. El Bayán

árabe muestra un contenido similar, si bien es menos denso y de menor tamaño.

Las referencias que figuran en las notas del presente volumen relativas a temas

tratados en el Bayán árabe o en el Bayán persa se identifican mediante una

remisión genérica al "Bayán"./Huqúqu’lláh: El "Derecho de Dios". Instituido en el

Kitáb-i-Aqdas, es una ofrenda hecha por los bahá'ís, a través de la Cabeza de la

Fe, con destino a los fines señalados en los Escritos Bahá'ís.Mashriqu'l-Adhkár:

Literalmente el "Punto de Amanecer de la Alabanza a Dios". Ésta es la

designación por la que se conoce a la Casa de Adoración Bahá'í y sus

instituciones anexas.Mizcal: Unidad de peso, equivalente a poco más de 3½

gramos, usada en el Kitáb-i-Aqdas para referirse a determinadas cantidades de

oro y plata (por lo general 9, 19 ó 95 mizcales) requeridas para varios usos. La

equivalencia de estas cantidades expresadas según el sistema métrico y en

onzas (cuyo uso es normal en la medición de los metales preciosos), es como

sigue: 9 mizcales = 32’775 gramos = 1’05374 onzas troy 19

mizcales = 69’192 gramos = 2’22456 onzas troy 95

mizcales = 345’958 gramos = 11’12282 onzas troy El

presente cómputo se basa en las directrices de Shoghi Effendi, según constan en

una carta escrita en su nombre, en la que se afirma: "Un mizcal consiste en

diecinueve nakhuds. El peso de 24 nakhuds es igual a cuatro gramos y tres

quintos. El cálculo puede realizarse sobre esta base". El mizcal empleado

tradicionalmente en el Oriente Medio equivalía a 24 nakhuds. Sin embargo, en el

Bayán pasa a ser el equivalente de 19 nakhuds, medida a su vez confirmada por

Bahá’u’lláh como la propia del mizcal al que remiten las leyes bahá'ís (P&R

23).Nakhud: Unidad de peso. Véase "mizcal".Qayyúmu'l-Asmá': El comentario

del Báb sobre el sura coránico de José. La obra, que fue revelada en 1844, ha

sido caracterizada por Bahá'u'lláh como "el primero, el más grande y más

poderoso de todos los libros" de la Dispensación bábí.Shoghi Effendi: Shoghi

Effendi (1897-1957), Guardián de la Fe Bahá'í desde 1921 hasta 1957. Fue el

primer nieto de 'Abdu'l-Bahá, Quien le nombró Cabeza de la Fe.Síyáh-Chál:

Literalmente "el Pozo Negro". La mazmorra subterránea, oscura y hedionda de

Teherán en la que Bahá'u'lláh permaneció prisionero cuatro meses del año 1852.

Relación de pasajesdel Kitáb-i-Aqdastraducidos al ingléspor Shoghi Effendi

Relación de pasajesdel Kitáb-i-Aqdastraducidos al ingléspor Shoghi

EffendiABREVIATURAS DE FUENTESBA Shoghi Effendi. Bahá’í

Administration: Selected Messages 1922-1932. Wilmette, Illinois: Bahá’í

Publishing Trust, edn. rev., 1968.BC National Spiritual Assembly of the Bahá’ís

of the United States. The Bahá’í Community: A Summarization of Its Organization

and Laws. Wilmette, Illinois: Bahá’í Publishing Trust, edn. rev., 1963.CF Shoghi

Effendi. Citadel of Faith: Messages to America, 1947-1957. Wilmette, Illinois:

Bahá’í Publishing Trust, 1965.ESW Bahá’u’lláh. Epistle to the Son of the Wolf.

Wilmette, Illinois: Bahá’í Publishing Trust, 1979.GWB Bahá’u’lláh. Gleanings

from the Writings of Bahá’u’lláh. Wilmette, Illinois: Bahá’í Publishing Trust, edn.

rev., 1980.PDC Shoghi Effendi. The Promised Day Is Come. Wilmette, Illinois:

Bahá’í Publishing Trust, edn. rev., 1980.SW Star of the West: The Bahá’í

Magazine. Vol. XIV, julio 1923, no. 4. reimpreso 1978. Oxford: George Ronald.UD

Shoghi Effendi. The Unfolding Destiny of the British Bahá’í Community.

Londres: Bahá’í Publishing Trust, 1981.WOB Shoghi Effendi. The World Order of

Bahá’u’lláh: Selected Letters. Wilmette, Illinois: Bahá’í Publishing Trust,

1974.IDENTIFICACIÓN DE PASAJESPÁRRAFO

1-5 "El primer deber.... hombres de

discernimiento!" (GWB CLV)7 "Cada vez que Mis leyes .... Su decisivo

decreto." (GWB CLV)10 "Os hemos prescrito orar y ayunar... el Generoso." (BC

p. 40)16 "Os hemos prescrito ayunar... una fiesta". "El viajero, el enfermo... a

ayunar..." (BC p. 40)17 "Absteneos de comer... designada en el Libro." (BC p.

40)30 "El Señor ha ordenado... no habría inconveniente." "Les compete ser los

fiduciarios.... oh vosotros que percibís." (BA p. 21)35 "¡Oh siervos del

Misericordioso!... vanas imaginaciones." (SW p. 112)37 "Quien se arrogue... el

Omnisapiente." (GWB CLXV)38-40 "Oh pueblos del mundo, no os

consternéis... se cuentan entre los muertos." (GWB LXXI)43 "No os

lamentéis en vuestros momentos de prueba... Quien es el Omnisciente, el

Informado." (SW p. 112)48 "A todo padre... abarcado el mundo." (SW p.

112)52 "¡Oh vosotros, Hombres de Justicia!... el Fiel." (SW p. 112)53-55

"Que no se perturben vuestros corazones... de los agradecidos." (GWB

LXXII)58-59 "Cuidado, no sea que... y perspicacia." (GWB LXXII)63

"Desposaos... mención de Mí..." (UD p. 195) 78-84 "¡Oh reyes de la tierra!

Ha llegado Aquel que es el soberano... vuestras propias vidas." (GWB CV)85

"¡Oh Emperador de Austria!... luminoso Horizonte." (PDC p. 37)86 "Di: ¡Oh

Rey de Berlín!... los que reflexionan." (PDC p. 36-37)87 "Nada os hemos

pedido... oh concurso de Reyes!" (PDC p. 26)88 "Escuchad, oh gobernantes

de América... el Ordenador, el Omnisciente." (CF pp. 18-19)89 "¡Oh Punto

situado... el Omnisciente, el Sapientísimo." (PDC p. 40)90 "¡Oh riberas del Rin!...

conspicua gloria." (PDC p. 37)91-93 "Que nada te entristezca... el Libro

maravilloso." (GWB LVI)99-104 "Di: ¡Oh jefes de la religión!... comprenderlo."

(GWB XCVIII)105 "Quienquiera que interprete... el Libro Lúcido." (ESW pp. 129-

30)118 "El Señor ha otorgado... el hueso que se deshace." (SW p. 113)120

"Adornad vuestras cabezas... el Sapientísimo." (SW p. 113)121-122

"Cuando el océano de Mi presencia... profundidades de la ignorancia."

(WOB p. 134)122-125 "Considerad la mezquindad... la tierra y el cielo." (GWB

CLIX)144 "Asociaos con todas las religiones... todo tiene en Él su término."

(SW p. 114)161-163 "Bienaventurado el hombre... el Más Generoso." (GWB

XXXVII)165 "¡Oh concurso de teólogos! Cuando fueron enviados Mis... algo

extraño." (PDC p. 82)165 "Hemos desgarrado los velos... por venir..." (PDC p.

82)166 "Si hubieseis creído...los negligentes." (PDC p. 82)167 "Ésta es

la Causa... temblar a todos vuestros ídolos y supersticiones." (PDC p. 82)

169 "¡Oh concurso de teólogos! Cuidado... todos los signos!’" (PDC p.

82)171 "Desgarrad los velos... los negligentes!" (PDC p. 82)173

"Dichosos sois... hueso que se deshace." (SW p. 114)174 "Cuando la

Paloma Mística... este poderoso Tronco." (WOB p. 134)181-183 "El equilibrio

del mundo... el Fuerte, el Amoroso." (GWB LXX)